miércoles, enero 11

Cuerpos, nada más

Buscas, y solo encuentras cuerpos,
cuerpos vacíos, cuerpos nada más,
buscas, sin saber qué quieres encontrar,
y lo que obtienes no es lo que buscabas.
Otra noche perdida,
otro condón malgastado,
otro cuerpo muerto, sin vida;
y latiendo.

No es sangre lo que bombea,
no es alma lo que corre por las venas;
tanto amor fingido:
un abrazo, una caricia,
un gemido que te arranca sin permiso;
no entiendes por qué el esfuerzo,
si todo es falso,
si la mañana llegará para los dos,
el que duerme,
el que no entiende cómo podría dormir en esa cama
donde sobra la mitad de entre los dos.

Mas no caben preguntas,
ni tan solo un ¿por qué?:
y ¡por qué no!

Por qué no seguir buscando,
destrozando,
erradicando cada trocito del ser que queda,
cada recuerdo que susurra tu nombre,
el suyo: palabras malditas.

Seguimos buscando,
noche tras noche,
hasta perdernos en medio de tantos muertos,
hasta ser un cuerpo más.