viernes, enero 6

Vuelvo a pisar

A veces no es tan fácil volver a empezar, escribir una nueva página después de haber arrancado casi media libreta. Aun cuando solo hay que arrancar una página, ya no queda bonito en el cuaderno que acabamos de estrenar. Algo falta; y si nos diera por guardar la hoja llena de tachones, de letra escrita de madrugada, de manchas de café o tequila o lágrimas... No queda bonito, no. Pero pasa; libretas inmaculadas no han visto mis ojos, aunque dicen que haberlas haylas. Como todo.

Y yo, que hace tiempo escribí en una libreta de estas como ahora teclean mis dedos y se me escaparon las palabras, e intenté reencontrarlas arrancando hoja tras hoja... acabé tirando la libreta, le quedaban apenas tres páginas y la última de ellas tenía el final escrito ya desde el principio.

No es fácil volver a empezar cuando el folio se presenta blanco, puro, otra vez en espera, quién sabe, de un texto perfecto. Tampoco lo será este, todos lo sabemos, pero al menos demos un hermoso inicio, que no se noten todos los intentos fracasados que lo preceden.

Y sin más, confieso, no solo que he vivido, además, qué derecho tendría a apropiarme así de Neruda, sino que me queda mucho aún por viv...