domingo, febrero 19, 2012

Cuánto frío hace en Saturno

Tengo el alma cansada. Me despierto con el sol brillando en lo más alto, reviso si el mundo sigue girando alrededor de él: buenas noticias. El día empieza tan bien en medio de tanta luz. Pero a medida que va llegando a su ocaso, también lo hacen mis ganas de sonreír. Me gustan los domingos de soledad, poder ir desnuda por la casa, disfrutar cocinando, varias infusiones, una película... Hasta las cuatro el sol todavía hace brillar mi cuarto. 
Quería música, también quería leer. He supuesto que la clásica mezclada con fragmentos de tres libros diferentes saciaría mis apetencias esta tarde. Yo antes nunca leía más de un libro a la vez, era un sacrilegio. Antes... Pero desde que me dio por la mala vida de las carreras sin futuro -y cuál lo tiene ahora, hipócritas...- comprendí que no iba a limitarme a las lecturas de clase igual que tampoco podía dejarme llevar solo por lo que encontraba atrayente más allá de ellas. Hay que dedicarles un poco de tiempo a todas ellas. Nunca obsesionarse por nada ni nadie, supongo que fue eso lo que pensé. Pero qué importa lo que pensara, la cuestión es que ya no hay sacrilegio. 
La llegada de la noche, la oscuridad, el cansancio tanto de Ravel como de los libros me han llevado a descubrir que ya había single. Cuánto frío hace en Saturno. Y 

 mientras escribo estas letras, recibo una llamada que me tiene más de un cuarto de hora fuera de la línea de mis pensamientos; la casa vuelve a llenarse de gente; mi ánimo cambia y

Lo que iba a escribir hace media hora era que las nuevas letras de Doctor Deseo me habían llegado al corazoncito y que incluso podía haber soltado alguna lagrimilla. Tenía el alma cansada. Pero el socializar me ha vuelto a alejar de la melancolía y este texto ha perdido todo el dramatismo del que lo intentaba cubrir. Hay que joderse. 

De todas formas...  
Ver como la vida pasa,
pasa de ti y no se detiene
Cómo se puede caer hasta el suelo
 y luego más
Cuando hasta el aire te abandona
y mil lágrimas de cristal
se rompieron en tu pecho,
destrozando tu sonrisa...
Cuánto frío hace en Saturno, mi amor
Ahora que estás perdida
que tu mirada solo refleja desierto y sed,
déjate acariciar por esta canción,
que todo pasa...
(...)
Terminaremos bailando,
 brindando en algún bar.

No me diréis que no es precioso. Ains.

2 comentarios:

  1. Hace un año, Silvia en el Palau de la Música.
    Cantando los tangos de la repompa.
    Y a rompernos las manos...

    http://www.youtube.com/watch?v=YSsPswI8ngo&feature=related

    Apreciar la belleza.
    Aceptar el contratiempo.
    No tratar de imponer nada.
    Procurar buenos momentos.

    Petons!

    ResponderEliminar
  2. No vale, chica! Te has dejado un trozo de letra: "Confía en ti, confía en ti..." y lo de "soñando en algún bar... Estoy a tu lado" :) Ahora no es preciosa, sino preciosísima. :) Ya sabes. Al amanecer... seguir soñando...
    Feliz anochecer pues, que ya sabemos lo que viene después. ;)

    PD: Qué buena confesión la de que has vivido, pero deja el pretérito para otros tiempos :)

    ResponderEliminar