miércoles, febrero 08, 2012

Dónde

Dónde me tienes escondida la palabra,
pues los días marchitan las rosas en pleno silencio,
nadie sabe hablar, les han vetado el canto
y ni escribir recuerdan en esta tarde gris,
que tiñe la noche con lejía,
y a la mañana toda la mierda la viste de mar...
negro, que es más elegante.
Dónde me tienes escondido el pensamiento,
el razonar preciso, el juicio sano,
el vigor, la fortaleza de las horas que me has robado,
y en medio de una jaula quedé presa,
presa yo, preso el loro que sí sabe hablar.
Grita: ¡Silencio!
y de silencio me cubro, una vez más, en busca del cobijo
en la espera de un sueño que no llega,
que la locura ha vuelto y no supe cerrarle la puerta.
Dónde...
Dónde queda el sentido
de un poema hecho a la luz del mechero,
el que ilumina mis negras pesadillas,
el que enciende mis cigarrillos rotos,
mata el asesino a quien lo mató.
-escrito en algún momento de mediados del pasado año-


En épocas en la que el presente solo espera al futuro, una vuelve irremediablemente a los tiempos del pretérito, donde hubo presente por el presente. Una vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida. Se vuelve, se vuelve a los viejos amores, a palabras grabadas en el aire por personas ya decrépitas, putrefactos huesos en los ataudes, a la infancia, el paraíso perdido, las viejas amistades y también los viejos dolores. Al menos eran reales. Ahora todo son recuerdos. Ahora todo son relecturas de los grandes libros que nos cambiaron la vida. Si mal no recuerdo, era algo así:

- No sé qué ha pasado en todo este tiempo, no sé...
- Pues qué va a pasar, el tiempo ha pasado.
 ¡Que tengamos suerte!
Carles Alberola

2 comentarios:

  1. Que tengamos suerte,
    que encontremos todo lo que nos faltó ayer...

    http://www.youtube.com/watch?v=VAlqaXu_G5A&feature=related

    ¿Reconoces algunas caras?

    Gracias por compartir, intensa GGM.

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  2. No puedo sino hacerte un guiño.

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