domingo, marzo 25

25 marzo

08.00h 
La música nos canta su adiós con el silencio y el griterío de tantos que nos vemos desubicados al dar de lleno con la luz del sol al salir allá afuera. Sonaría lo último alguna de Extremoduro; quería haberla cantado, me entretuvieron en conversaciones cuyo tema seguía sin ser el tiempo. Algún día me gustaría aprender a hablar del tiempo. Quizá ese día... 

08.05h
Gentil ofrecimiento de acercarme a casa, mis pies siempre le serán agradecidos, pero también te llevas a mis amigos; no voy a dejarlos volver a pie mientras me entrego a los lujos del motor.

08.15h
Te parezco una buena chica, lo ves en mi cara. Las apariencias engañan, te diría, pero solo sonrío sarcásticamente. Aunque no me tomas en serio. Buena conversadora, inteligente, -y eso que no me has conocido sin las últimas cuatro horas de cervezas de más- no es común en gente de mi edad; bueno, sonrío de nuevo. Conozco mucha gente de mi edad que. 

08.35h
Las necesidades básicas precipitan la despedida. Un placer; te vas. Subo, él ya duerme apacible en el sofá, mientras él y ella están preparando el desayuno: espaguetis a la carbonara. Mi cara es un poema. Alcanzo el orgasmo mientras los comemos en el balcón. Y de repente, la idea de playa. Ahora. No acabo mi frase, ya estamos saliendo del piso.

09.00h
Playa. Él, ella, yo. Y algunos atrevidos en el primer paseo matinal. Nos quedamos en ropa interior. Pero apostemos un poco más. Apostemos por un baño en el mar un 25 de marzo. Acabamos de entrar en la primavera, sería bueno celebrarlo con una neumonía. Si salimos de esta, nada nos matará. 

09.15h
Tengo congelado hasta el alma. Corro a la toalla, me tumbo, para volver de nuevo al mar. Ya hemos mojado la poca ropa que llevamos, bauticémonos en el mar tal como llegamos al mundo. Ante el asombro de vernos efectivamente desnudos doy saltos de alegría y río, río, río. No salgo de mi estupefacción, me parece todo tan puro, bello, perfecto. ¿Queréis una definición de felicidad? Que esta os sirva. Somos felices. Cuando ya no sentimos ciertas partes del cuerpo salimos corriendo del mar, ante miradas incrédulas, miradas que dudan de haberse despertado realmente por la mañana. Nos cubrimos las partes bajas y al fin, descansamos. Nada como dormirse en la playa.

15.00h
La playa se ha ido llenando de gente, entre ellos, medio desnudos, parecemos salvajes. Los vemos, vestidos de civilización, nos parecen tan salvajes. Qué poco saben. Vuelta a casa. El color gamba no favorecerá el sueño, pero dioses, cómo ha valido la pena. 

16.54h
Entre lo que nunca pensamos hacer y sueños que siempre quisimos cumplir, la vida escribe su sino. Creo que ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. Hay cosas que irrebatiblemente olvidaremos; los tres sabemos que siempre guardaremos este día en la retina de la memoria. Dioses, perdonadnos la intromisión en el paraíso; no me hagáis añorarlos demasiado cuando nuestros caminos se separen.