sábado, marzo 10

hogares reencontrados

Qué paz volver al hogar que se creía perdido. 
Entre tanta gente extraña se acaba uno perdiendo   
confundimos la lejanía con la pérdida        
van muriendo esperanzas        hasta que
volvemos a ellos ahora que
todavía tenemos la suerte de tenerlos         y
los encuentro deseosos de hablar    de 
contarme
de anécdotas llenos, sin más trasfondo que su día a día        pero 
es su día a día que ahora me cuentan ilusionados
me echaban de menos
y yo a ellos
tanto.
hogar.
Aquí hay sosiego, el sosiego de lo conocido de siempre        aunque 
pronto habrá una discusión 
no has limpiado bien la mesa
la silla no está en su sitio
mamá escúchame un momento y no grites,
o grítame, echaba de menos estas peleas tontas
entre tanta gente, tanto extraño.
aquí no hay dolores de amores ni desamores
ni ilusiones truncadas a kilómetros distancia
ni batallas metafísicas
o guerras espirituales, como se le llame,
todo es más plano
y por ello más profundo
más adentro, más simple,
necesidades básicas
comer dormir reír gritar reír comer hablar
aquí vuelvo a ser una niña
la niña
así me quieren ellos
ilusos
no quieren saber que perdí la inocencia hace ya tanto             y
me tratan como si aún fuera buena persona        y
-no sé por qué diantres asocio tanto inocencia y bondad,       pero-
yo se lo agradezco tanto tanto             que
incluso podría abrazarles y besarles           si
pudiera,      si
me fuera más fácil mostrarles mis sentimientos...