lunes, abril 02, 2012

Geografía de una vida

Buzău.
             Boldu.     Monteoru.    Mar Negro.
Almazora.
                 Masella.
Almazora.
                  Avignon. Carcassonne.                       Venecia. 
Buzău.
Almazora. Buzău.
                  Tenerife. Mallorca.            Cinctorres.
Castellón. Villarreal.
Almazora.
Valencia.
Barcelona.
Burriana.
Valencia, (Almazora, Burriana), Barcelona.
                                                    Berlín.
          Budapest.
Barcelona.
Valencia.
Burriana.
                Madrid. San Martín de la Vega. Miranda de Ebro. Vitoria.      Armentia.
Pamplona.
Almazora.
Valencia.
                    París.      Beauvais.
             Gandía.
Valencia.
Almazora.
                   Sevilla. Mairena del Aljarafe.
Valencia.

Podría haber añadido Cannes antes que Avignon, Ibiza antes que Mallorca, Bilbao antes que Vitoria, Mirambel antes que Cinctorres, Andorra, San Remo y otros muchos que ni se me ocurre nombrar. Podría haber suprimido Almazora, quedándome con Castellón, Mairena, quedándome con Sevilla, Madrid en vez de San Martín, París, en vez de...

Pero entonces no tendría ningún sentido.
No hay casual en este mapa.
(Por supuesto que, sin duda alguna, la distancia temporal de los acontecimientos ha querido ser arbitraria, y quizá muchos de estos lugares no habrían aparecido dentro de ¿cuánto? unos años, pongamos..., pero ah... maravillosa injusticia de la vida, divina memoria y excelsa su desmemoria)

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¿Y el futuro?

Cruenta batalla entre Madrid/Barcelona, aunque más fácil de lo que pensaríamos, pues quién se atreve a volver a pisar la B tan pronto todavía. 
Y aquí cada día de más es un día de menos. 
Luego llegaría el desierto. Verano. Incertidumbre. 
Quién sabe si tranquilidad en el hogar (no aguantaría mucho; aunque quién sabe, la rutina mata), si vuelta a los orígenes, el paraíso de la infancia (cuánto capricho), o desenfreno en alguna ciudad a la que ahí dicen città (¡ja!, mis ganas locas; eso sería demasiado, y mejor evitar nombrar el tema antes de; cuánta superstición).
Lo único cierto es La Coruña y Sheffield, pero eso ya es época de transición.

¿Y el futuro, entonces? Pues yo qué sé, si ni siquiera sé dónde estaré dentro de una hora.

5 comentarios:

  1. Menudo trasiego !! He visto tu visita en uno de mis blogs (de mis blogs alternativos) y he sentido curiosidad por el tuyo. Te iré visitando.

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  2. a estas alturas, con tanto recorrido, ya deberías saberlo, pero nunca viene mal repetir aquello de que lo importante es el camino recorrido y no las etapas que vamos quemando entre medias, ¿no?

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  3. No sé bien la razón, el caso es que esta es la música que me vino a la cabeza tras leer tu entrada.
    Será porque acompaña muy bien en la carretera.
    Será porque hace más alegre el viaje.
    Será por... por cierto, que bien estructuras GGM.

    http://www.youtube.com/watch?v=IYRgZWg0zXo&feature=related

    Creo que quiere decirte algo Ángel González:

    Te llaman porvenir
    porque no vienes nunca.
    Te llaman: porvenir,
    y esperan que tú llegues
    como un animal manso
    a comer en su mano.
    Pero tú permaneces
    más allá de las horas,
    agazapado no se sabe dónde.

    ...Mañana!
    Y mañana será otro día tranquilo
    un día como hoy, jueves o martes,
    cualquier cosa y no eso
    que esperamos aún, todavía, siempre.

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  4. Madre mía. ¿Has vivido en todos esos lugares o simplemente eres una vagamundos más? :-)

    Lo de viajar tiene su magia, llevo un tiempo sin cambiar de sitio y empiezo a notar el agobio. Lo que para unas personas es estresante a otras nos da la vida.

    En fin.

    Un abrazooooo

    Oski.

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  5. Francesc, ¡hola! Habrá que agradecerle a Hernán la casualidad de dar con tu/s blog/s.

    Me voy haciendo a la idea de eso que me recuerdas, Beauséant. Poco a poco.

    Ignasi, me he quedado pillada con eso de qué bien estructuro. Me hace gracia que lo hayas resaltado.

    Oski, ojalá. No... no he vivido en todos, en unos cuantos nada más; y en otros he vagamundeado con la promesa de algún día vivir un tiempo. Si se da.

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