viernes, abril 27, 2012

Soy todo lo que no soy II (explicación)

Te miras y te dices que sin duda eres alguien, que ese del espejo eres tú. Pero no hay nadie. Lo que hay son médanos apenas, y barrancas, y ramblas secas - todo un vaivén de tendencias, que son huellas, por supuesto, pero que han dejado de llevar a ninguna parte: se retuercen sobre sí mismas mostrando simplemente lo que son, los rasgos de alguien que se mira al espejo y se dice que todo podría haber sido de otra manera.

Quisiera escribirte frente al espejo, como tratando de caligrafiar el laboreo del tiempo en el rostro, para saber de qué habla y qué dice - para saber cuál podría haber sido esa tierra escondida de la que me sé exilado, y cuál mi gente. Pero el espejo es ahora sólo una ventana que se ha helado, y a través de ella no puede verse nada - nada sino el rostro borroso de alguien que intenta ver algo, alguien que tal vez espera ver lo que no puede verse. Emplazado ante esta ventana que no admite viendo alguno soy - sólo soy. Ahora sólo soy una soledad densa, opaca, como la presencia de la noche que no es nada, que es tan solo ausencia de luz, de calor, de colores - apenas un intervalo como el que separa al rayo del trueno, y que se parece tanto al tiempo de una vida.

Quisiera tanto haber sido de los vuestros. Quisiera tanto haber podido saber querer lo que quiero. Haber podido decirte ahora mismo esto, por ejemplo: ¿Sabes lo que quiero? ¿Quieres que te diga lo que quiero? Quiero que me zarandees, ahora, que me empujes, que me tumbes, que me cabalgues, que me cruces la cara. Sin preguntas. A horcajadas sobre mí - así te quiero. Y con tus pulgares clavándose en mi garganta, oírte aullar el grito desbocado de la doma - como el del piel roja, cuando lucha por acompasarse con la furia nueva de un caballo mesteño. Eso quiero. Quiero que sigas con una cuchilla esas nuevas líneas que se han dibujado en mi cuerpo - marcándolas, sajándome. Que cosas mi boca, mis párpados, todos los pliegues de mi piel -hasta acallar por entero mis murmullos. Quiero que claves profundamente miles de astillas en cada una de las islas en las que ahora laten esos pequeños dolores hasta convertirlas en hogares del auténtico dolor, en dolor de verdad. Quiero oírme sangrar sobre tu cama. Quiero que camines sobre mí, clavando la aguja de tus talones en cada una de mis vértebras - que dibujes con el látigo nuevos meridianos en mi espalda, hasta descubrir el punto ciego, insensible, donde debe esconderse la cicatriz del beso de Satán, la huella de aquel impreciso aquelarre que me alejó definitivamente de vosotros, dando comienzo a la travesía por la tundra. Quiero que marques mi cuerpo mi cuerpo con un hierro al rojo - como a una res. Quiero que me arranques con tus dedos desnudos ese nido de angustia que se oculta detrás de mi esternón. Quiero sentir que estoy vivo. Quiero sentir sobre mí una última mirada tuya llena de codicia, aunque sea homicida, carnicera. Quiero sentir, por lo menos, miedo a morir. Quiero que me veas así. Mírame. Cuelgo desnudo sobre tu cama, boca abajo - y mi sexo es un caracol. Imagíname así.

Dices Quiero, y entonces es como si te imaginaras a punto de recobrar tu rostro, a punto de saberte alguien - y tanto más alguien cuanto lo que dices querer señala el camino de tu ruina, tu propia perdición. Siento que es así como ahora quiero escribirte. En cierto modo, también te dije que te quería como buscando un modo de perderme. Y es que es como si sólo esa ruina me perteneciera en propiedad, irrenunciable. Como si yo también me buscara ahí, en la enseñanza del dolor - en lo difícil. Como si sólo allí me cupiera reconocer aquello que propiamente hay en mí de singular, aquello a lo que en ningún modo me será dado escapar: mi única certeza. Mi única certeza es ahora saber que sólo se conoce lo que se ha perdido, lo que ya no está - como el trueno dice la verdad del rayo. Como si sólo fuera posible sentir en las cosas aquello que las hace ausentes, su irremediable distancia. ¿Es esta la razón por la que he sentido y siento la necesidad de escribirte - a ti que ya no estás, que estás tan lejos?

-fragmentos-
Deseo de ser piel roja, Miguel Morey


Uno podría acompañar a estas letras quizá, El perdedor, y escuchar de fondo el disco Desaparecer de Maika Makowski. Y entonces la figura se completaría.

11 comentarios:

  1. Makovski o el Country dead song, aquí afortunadamente subtitulada...

    http://www.youtube.com/watch?v=DcJbg1MMKXA

    Rabia de expresión contenida, en la música... y en tus letras.

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    1. Violent Femmes... has dado en el clavo.

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  2. el truco es ese, saber lo que no se quiere, de esa forma cuando te conviertas en eso ya sabrás, al menos, que has fracaso en el intento ...

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    1. Es otra forma de experimentar, ¿no? Dado que cuando experimentamos, somos.

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  3. Sentirse vivo...tantas veces he deseado que me hicieran sentir así...he de reconocer que estos "fragmentos" llegaron a desgarrar algo por dentro...

    Un abrazo.

    Oski.

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    1. Lo cierto es que cuando quise escoger algunos, no sabía con cuáles quedarme. Traería todo el libro, por mí.

      Un abrazo.

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  4. Un texto brutal en todos los sentidos pero altamente erótico. El amor también se puede entender así sin problemas. Tampoco llevándolo yo haciéndolo al pie de la letra. ¿Quién serás?

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    1. ¿Todavía no? Vaya... mira que es fácil. Un día de estos te daré una pista.

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  5. Escribe bien Miguel Morey. Ahora voy a otro aspecto, digamos más metaliterario, en este caso: metabloguero. ¿Solo te comentan tíos?

    Yo creo que muchos piensan que una mujer así, que escribe con esa seguridad de sí misma, tiene que:

    a) estar buena
    b) ser atractiva

    Pongamos que pusieras una foto y fueras más del tipo de Betty la Fea. ¿Seguirían comentando? ¿Seguirían poniéndose cachondos con esa sexualidad que sueltas en tus textos?

    Yo creo, por los comentarios del personal masculino, que se ponen cachondos y que algunos quedarían a tomar café contigo o lo que sea. Eres una provocadora pero como ya sabes que soy un tío inteligente te he pillado la copla porque a eso mismo me dedico yo. De ladrón a ladrón, Macorina (búscala en Youtube si quieres, cantada por Chavela Vargas, claro). =D Besos y feliz semana. =D

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    1. Julio, Julio... ¿qué voy a hacer contigo? He leído tu comentario con mil lecturas distintas y todavía no sé con cuál quedarme. Por un lado me halagas, por otro podría incluso hacerme la ofendida. Así que he optado por divertirme un rato contestándote. Porque no hay tal copla, y no sé tus menesteres blogueros, así que eso de ladrón a ladrón... no sé, no sé.

      En cuanto a que solo me comente el género masculino, bueno, eso no es así del todo, aunque pueda haber una preponderancia masculina, sí. Si quieres hago un llamamiento de las féminas que me leen, si te quedas más tranquilo ;)

      Partes con los datos que has observado, y resulta que son insuficientes. Y tenemos que así solo llegas a conclusiones... desatinadas. Conociendo lo diferentes que son entre sí algunos de mis lectores, diría que has tomado la parte por el todo. Como mucho, estás hablando por ti. Si querías saber si estoy buena/soy atractiva tenías otras formas de saberlo, querido.

      Intereses curiosos los tuyos, metablogueros.

      Jajaja.

      En fin. Podría haber gritado más alto, pero no más claro, como dicen.

      Besos y feliz semana :)

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    2. Como decía Jack -el destripador-, vamos por partes:

      a) ¿Qué vas a hacer conmigo? Pues te doy dos opciones, aunque dada tu facilidad para imaginar, las posibilidades son infinitas. Una, ya sabes. Y la otra, comprarme un libro -saco un libro de relatos en breve-. XD

      b) No recuerdo chicas comentándote, pero seguro que las hay. O no hay nadie y desvirgo el texto o hay chicos. Estadística. =D

      c) No te puedes hacer la ofendida y que no me dé cuenta porque en aquel artículo donde relatabas que te hacías la "tonta" con un tímido pues ya me sé todos tus trucos. =D

      d) La lectura buena es la segunda.

      e) Pues la verdad que no me había planteado, María Luisa, si estás buena o no, me ponía en lo que subyacen los comentarios de tus comentaristas.

      f) Te saqué una sonrisa y te has puesto a pensar para contestarme, así que: objetivo conseguido. =D

      Besos y feliz -iz -iz semana, dear. =D

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