jueves, mayo 17, 2012

Hayes

Hay una carta en un sobre ya cerrado esperando sobre mi mesa.
Hay malas noticias al otro lado de la línea de teléfono.
Al otro lado de otra pantalla de ordenador.
Un café demasiado cargado. Suavizado con leche. En un vaso de litrona, entra a mi boca con pajita.
Tareas pendientes. Muchas; hasta hace poco no me había dado cuenta de cuántas.

No sé si tirar la carta a los correos o a la basura. Seguramente acertaría mejor eligiendo lo segundo.

Hay, en fin, tiempo pasando. Un estar donde no toca, hacer lo que no se debe, un tiempo perdido.

Hace tres días que escribí la carta y no sé si la escribí para mí o para mi destinatario.
Hace tres meses que veo el amanecer a diario.
Años, tres, desde que invento mi vida.
Vidas, dos, desde que invento. Imagino, exagero, exaspero, miento, aniquilo.
La eternidad desde que usamos el sinsentido como si tuviera significado.

Hace algún tiempo desde que la palabra arrepentimiento perdió significado para mí. A la respuesta "¿Te arrepientes de algo?" simplemente no sé qué responder. ¿De verdad me arrepiento de algo? ¿De verdad no me arrepiento de nada?

Hay una pausa, en la mitad de un camino que no se sabe si va para arriba o para abajo.

Hay pocas conclusiones, que cada cierto tiempo se van cambiando.

Eso fue ayer.

Hoy.

Hay, también, esperanza, hay picor de pies, que dice alguna antigua superstición que es sinónimo de un viaje y que yo me creo no sé si porque realmente creo en ello o porque sé que mañana a estas horas estaré a más de trescientos km de aquí.

Hay incertidumbre, mucha, más cuando no me he parado a imaginarme el futuro de 999 maneras plausibles para que la realidad me traiga la milésima posibilidad que no tuve en consideración. Creo que esta vez solo he sucumbido a un par o tres elucubraciones. 

Hay toda una tarde-noche por delante y una mañana y también un mañana ajetreados. Si es que el sueño me permite dar el paso de hoy al siguiente día.

En fin. Que ya estamos en mayo. Y tirando para cuarto menguante, además. Y la entrada comprada desde hace más de mes y medio y el momento tan esperado de cantar con ellos

Niña, ven esta noche a pintar milagros, 
Mojarnos en lluvia de primavera, 
Que por las venas circulen los sueños. 
Al amanecer seguir soñando, 
Hacer que el tiempo vibre en nuestros cuerpos, 
Atrapar el instante donde todo va bien.

 Y sonreír.

3 comentarios:

  1. Calentando motores...

    http://www.manerasdevivir.com/entrevistas/2012/doctor-deseo

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  2. Grupazo "Doctor Deseo". Disfruta del concierto :-)

    Todos nos arrepentimos de algo y a la vez decimos que no nos arrepentimos de nada y que nos quiten lo bailao...quizás las cosas pudieron ser de otra forma, pero fueron como fueron y tampoco tiene mucho sentido replanteárselo.

    Hay que seguir...

    Abrazos

    Oski

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  3. no podemos vivir mirando a nuestras espaldas continuamente, tenemos que aceptarnos y, lo más complicado, querernos un poquito, sin caer en la masturbación compulsiva, claro ;)

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