viernes, junio 15, 2012

Quizá si escucharas.

La noche trae consigo todos los secretos del Universo descubiertos. Los muestra, nos los regala confiada. A cambio nos pide oscuridad total, por donde el pensamiento pueda escribirse libre en el agua de tinta negra.

La llegada del día no perdona los misterios que su enemiga nos desvela. Viene y con ella se disipan todas las disquisiciones que apenas unas horas antes dotaban de sentido a la vida. Viene y, rencorosa, tacha de absurdas incoherencias, estúpidos, irracionales pensamientos los nocturnos.

Nada queda al amanecer.

La Verdad, quizá, tan solo la tengan los niños, los borrachos y la Noche. 
Pero el Día nunca permitirá creerlos.

5 comentarios:

  1. los locos, has olvidado a los locos, contra ellos ni la luz del día puede oponer nada...

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  2. Qué gran razón. Yo siempre he dicho que los niños y los borrachos son los únicos que siempre dicen la verdad.

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  3. Lope. La noche. Marta (fragmento)

    Hasta mañana, Noche.
    Tengo que dar la cena a Marta,
    asearla, peinarla (ella no vive ya en el mundo nuestro),
    cuidar que no alborote mis papeles,
    que no apuñale las paredes con mis plumas
    -mis bien cortadas plumas-,
    tengo que confesarla. «Padre, vivo en pecado»
    (no sabe que el pecado es de los dos),
    y dirá luego: «Lope, quiero morirme»
    (y qué sucedería si yo muriese antes que ella).
    Ego te absolvo.
    Y luego, sosegada, le contaré, para dormirla,
    aventuras de olas, de galeones, de arcabuces, de rumbos
    marinos,
    de lugares vividos y soñados: de lo que fue
    y que no fue y que pudo ser mi vida.

    Abre tus ojos verdes, Marta, que quiero oír el mar.


    José Hierro

    Ese último verso vale por toda una literatura.

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    Respuestas
    1. He buscado el poema.

      ...Me voy a buscar una librería.

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