miércoles, agosto 01, 2012

Te quiero libre

Devolver la libertad a tiempo puede ser el mayor acto de amor se le puede hacer a la persona amada.

Antes de que la juventud entregue sus mejores años, su inocencia, su inexperiencia. Y condene su futuro.

Mucho ha de valer alguien para entregarle ya no la vida entera, sino la belleza y el aliento de la juventud.

(Igual sucede con las ciudades: mucho ha de valer alguna para una decidir vivir allí toda su vida.)

Por desgracia, no es que no existan tales personas o tales ciudades, que de hecho, aunque pocas (o no), existen, sino que la mayor parte de las veces no es elección, sino conformismo. Falta de conocimiento. Falta de ganas de conocer. Falsa seguridad. Etc. Una pena. Vidas tristes y normales.