jueves, agosto 16

Mientras suena Chavela Vargas

Me he enterado hoy de la partida de otra gran voz. Voces de esas que hacen mantener la esperanza en la humanidad. 

Recuerdo que precisamente antes de mi escapada la andaba escuchando, aunque no se puede oír largo tiempo a Chavela Vargas sin caer en una profunda..., pongamos para entendernos, melancolía.

Qué días más extraños son estos. Este agosto está lleno de fechas señaladas en el calendario, y me viene así desde hace ya unos cuantos años. Acontecimientos que se han ido sumando a la memoria y aquí están, de golpe, en un mes. Y este año no ha querido pasar sin escribir su historia propia también.

No quería volver. No quería volver ahora igual que tampoco lo quería hace un año. Observo que mi deseo de huida sigue tan fuerte como hace un verano. Aunque el miedo a lo desconocido, que aún se está desperezando, empieza a latir con misma intensidad.

Y ah... ahora casi siento brotar otro deseo, quedarse querría este. Ahora que me iba haciendo a mí, que empezaba a encontrar cierta estabilidad placentera y el mar había calmado sus olas...

El sutil problema es que ahora los sueños de antaño ya tienen billete de avión. Y a pesar de que la fecha de vuelta también viene marcada en un principio, no sé yo cuánto se acercará a la real. 

La última vez que me fui sabía que me iba para mucho más tiempo del previsto. Casi diría tener la misma sensación ahora.

Quizá que suene Chavela Vargas de fondo me influya a la hora de preguntarme de si me despediré de todos cuando me vaya. De todos de los que tendría que despedirme. De si no me dejaré a alguien por el camino. De si no me arrepentiré después por no haberme despedido de tal o tal otra persona. 

Nunca más es mucho tiempo. 

Esa frase me da vueltas por la cabeza estos días y no logro deshacerme de ella. No sé dónde me quiere llevar. No sé si tengo fuerzas para saber dónde me quiere llevar. (Sólo sé que dejar de hacer durante toda una vida alguna cosa se me hace tan grande de llevar. Pero cosas así pasan, ¿no? Y cosas peores. Y la gente sigue viviendo.)

Lo dicho, que son fechas extrañas estas. Demasiados recuerdos. Y muchos nuevos también que asimilar.