miércoles, noviembre 21, 2012

Se acaban las palabras

Me pregunto si
es así que, en menos,
hay más.
Decía algo Cioran de la poesía,
pero no recuerdo el qué,
ni tampoco es que me preocupe:
no es que sepa siquiera hacer poesía.

Quizá sí,
quizá en un verso
hay más verdades que en toda una tesis doctoral.
Por supuesto.
A veces las palabras solo están para estorbar.

Por eso,
A veces, sólo a veces,
conviene callar. Pero eso también lo dijo alguien ya una vez.

Me pregunto si queda algo
que no haya sido dicho ya.

Ni siquiera la evolución
de la ciencia, la tecnología;
sólo son desarrollos de muy antiguas ideas.
Cientos, miles, años.

No sé.

Tal vez la vida solo sea un contínuo descubrimiento de
pensamientos, sentimientos, ideas, pasiones
que desde los siglos de los siglos
han movido a la humanidad.

El universo se crea en cada vida.

Sería menospreciar el potencial humano pensar de otra manera.

Y no estamos para tonterías.
Ya bastantes hay que nunca...
nunca entienden nada.
Si es que hay algo que entender.

Debería haberlo, sin embargo,
no por nada, sino por piedad.
El sufrimiento del ser humano es demasiado grande
como para que ni siquiera haya un sentido.

3 comentarios:

  1. ¿Podrían existir crisis existenciales que se perpetúan durante meses e incluso años, con los altibajos de una montaña rusa, pero perpetua como la escarcha de las mañanas frías?

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  2. Buscar sentido a las cosas, a la propia existencia, es algo que no distingue de otras especies, el ser conscientes de nuestra existencia.

    Pero no es una garantía de felicidad...

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  3. Será que sí, será que no.

    Sí me gusta este poema, y no, las palabras no están para estorbar. Están para estrofar.

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