viernes, noviembre 2

Ya

No sé aguantarme las ganas de pedir algo que quiero cuando lo quiero. Me puede la impaciencia al juego de las indirectas, más todavía al del hacerse esperar... intento jugar juegos que siento perdidos de antemano. Los padres no corrigieron los caprichos de la niña cuando era tiempo. Ahora es tarde.