domingo, septiembre 22, 2013

Oración a la vida

¡Sin duda un amigo ama a su amigo
como yo te amo a ti, vida llena de enigmas!
Lo mismo si me has hecho gritar d gozo que llorar,
lo mismo si me has dado sufrimiento que placer,
yo te amo con tu felicidad y tu aflicción:
y si es necesario que me aniquiles, 
me arrancaré de tus brazos con dolor,
como se arranca el amigo del pecho de su amigo.
Con todas mis fuerzas te abrazo:
¡deja que tu llama encienda mi espíritu
y que, en el ardor de la lucha,
encuentre yo la solución al enigma de tu ser!
¡Pensar y vivir durante milenios,
arroja plenamente tu contenido!
Si ya no te queda ninguna felicidad que darme,
¡bien! ¡Aún tienes - tu sufrimiento!

Lou von Salomé.

2 comentarios:

  1. no sé si es buena idea, hay gente fanática de compartir el dolor y que guardan con celo la felicidad para ellos mismos... no creo que sean gente en la que debamos perder mucho tiempo.

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    1. Así hay muchos, sí. Sin embargo, sigo compartiendo la idea del poema: cuando no quede nada más, aún queda mucho en el dolor que ofrecer. Aunque nos mate.

      (Por otro lado, creo que ni una cosa ni la otra se llegan a acabar, salvo en casos extremos. Bueno, sería, tal vez, mezclar una de cal y otra de arena.)

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