miércoles, octubre 2

pasado, futuro, tiempo, vida mía, tiempo.

Verás, te decía, el hecho de utilizar condón con otros no es tanto por temor a alguna enfermedad o algún crío, aunque supone la razón principal - racionalidad. Ya sabes cuánto odio ese plastiquito - es como hacer el amor con ropa; follar sí, pero el amor siempre desnudos. No, se trata más de que, aún entregando mi cuerpo, no quiero que los otros lleguen en mí como tú llegabas. No quiero, en fin, que me toquen. Quiero esa separación última; tan solo tú podías ser uno conmigo. Mis hijos sólo podían tener tus ojos tristes. Qué sé yo, te convertiste en mi símbolo. Habías desaparecido de mi vida y aún así no podía dejar de sentirme tuya. 

...así también te amaba. 

Como ahora, que a saber por qué extraña razón llevo tu anillo como parte de mi ser. Aunque ya te voy sintiendo más lejano, como de otra vida. Vidas pasadas. Es como decir: soy de ti. A pesar de que ya no me siento así - tampoco sé si me siento mía. En estos tiempos, no siento pertenencia alguna ni a lugares ni a personas.

...a veces me imagino en nuestro reencuentro: imagino que me dirás cómo ya te has casado o estás a punto de hacerlo. No sé por qué te veo así. Tú no querías casarte. Pero te veo casado, esperando hijos que no llevarán mi sonrisa. Otra llevará mi anillo. Y serás feliz.