miércoles, noviembre 27, 2013

*

No sé, es extraño. Es extraña la sensación de saber que nunca más sabrás la verdad. Que la única manera de saberla es estar en ese lugar; pero ese lugar te ha sido vetado. 

Así que intentas, desde las opciones que te quedan, acercarte de alguna manera a la verdad. Preguntas a lxs que sí pueden estar en ese lugar, ese sitio que es de ellxs, finalmente. Escoges a quién preguntar, sabiendo que dependiendo de a quién elijas, sus palabras se acercarán más o menos a los hechos.

Pero tampoco te convencen aquelles de quienes esperabas más honestidad. No, es esta sensación que no sabes describir: sólo puedes saber la verdad que tus propios ojos pueden darte. Ya no hay manera de confiar en el Otrx. 

Es curioso que lo único que nos mueve a interactuar con les demás es esta fe ciega en que el otrx también nos está diciendo la verdad. Al menos, cierto grado de verdad. Fe ciega. Es increíble. Todo lo que tenemos al principio es fe. 

Hasta que un día, en una cierta hora, en qué importa qué lugar, se pierde. 

Y sólo queda... este sentimiento de extrañeza. De sentir cada vez más lejano ese lugar que una vez llamaste tu segundo hogar. 

domingo, noviembre 24, 2013

Hazme literatura

Bórralo. Bórralo todo, por Dios. Bórranos, borra lo que creamos, borra lo que fuimos. Yo te estoy borrando, ya no escribo, desescribo. Nos leo y nos borro. Compulsivamente, obsesivamente, nos borro. Estoy borrándote también de mi piel, con estropajo, que sangre, quiero mudar de piel; te borro de mi boca, te fumo, te bebo, te escupo, te vomito, te lloro, hasta que no quede ni rastro. Sin mirar atrás: me lavo los ojos con detergente. Nos recuerdo para desdibujarnos. Estoy borrando tu cara, estoy borrando tu voz. Tu mirada, tus ojos. Tu boca, tus labios. Tu mano cogiendo mi mano. Tú abrazándome. Tú no dejándome ir. Tus besos en mi espalda. Tus cosquillas, mi risa. Mi cabeza sobre tu pecho, nuestras piernas entrecruzadas. Borra todo eso. Sácalo de mí. Quema esta cama, quema la casa por entero. Quema todos los lugares que compartimos, te doy la lista. Borra el recuerdo, borra también mi corazón. Bórralo por entero. Por Dios, borra también a Dios. Tampoco existe. Nunca existió. Nunca existimos. Bórranos, mátanos. Mátame.

jueves, noviembre 21, 2013

Me pregunto si estabas pensando, como yo, que esta sería la última vez que nos veríamos. Tal vez no, tal vez aún no lo supieras, yo sí. Nos encontramos de casualidad y de casualidad nos despedimos. Casi sin darnos cuenta. Nunca pensé cuando te dije que nuestra despedida era mejor siendo una no despedida que sería de esta manera. Pero no hay mucho más que hacer; mandamos el mundo a tomar por culo estas últimas semanas y ahora el mundo nos manda a tomar por culo a nosotros. No hicimos nosotros las reglas. Pensaba en esos momentos si había de ser así, si no querría un último beso, un último abrazo. Me alejé un paso al pensarlo. No, para qué. En tu mirada sólo había dolor, pero no por nuestra pérdida. Cuando ya no sabes qué decir y mi silencio no encuentra qué añadir, llega el momento. Adiós. Adiós.

lunes, noviembre 04, 2013

Siento que hay cosas de mí que sólo tú podrías entender. O Dios, si existiera. En momentos como estos quisiera no haber perdido la fe. 

Creo que este podría ser un buen comienzo para el libro que te escribiré.