martes, mayo 12

Muchas veces, sin llegar a conseguirlo del todo ninguna de esas veces, se ha deseado esto que ahora mismo se está teniendo.

Silencio.

Siempre hay alguien. Siempre alguien quiere algo. Dice algo. Pide algo. Da algo. Ofrece. Desea. Exige. Abruma. Siempre hay alguien con una promesa.

En este momento se han callado todos. No todxs. Pero ellos, los que hablan de futuro, están, al fin, callados. No abren la boca ni les pregunto. Ni vienen a preguntar. Ya no sé qué piensan. Ya no conozco lo que anda por sus mentes en este presente. Me han dejado en paz. Algunos lo habrán hecho por desidia, otros por desinterés, o demasiado interés decepcionado. Otros lo habrán hecho por lo mejor. Otros por no poder más. Otros, sencillamente, lo desconozco. 

Ahora que tengo lo que tantas veces he querido me pregunto si es esto lo que quiero. Qué tal la nueva situación. Me pregunto en qué medida tengo contribución en este silencio; si es mayor o menor de la que pienso. Es cierto que a algunos los acallé cuando apenas empezaban a murmurar las primeras palabras, pero qué hay de los que tuvieron otras razones.

La única promesa que me hago es que no iré a buscarles. No les preguntaré el porqué de sus silencios ni si alguna vez pensaban volver. Esos quehaceres ya no me pertenecen. 

Si la respuesta es el silencio, que el silencio cubra la noche.