domingo, agosto 23

cuando la impotencia mata,

sólo se puede desear el bien al Otrx

esperando sinceramente que la felicidad que le aguarde valga la desesperación de no poder ser quien se la ofrezca

esperando que deseando que

poco más se puede hacer.

Los años van haciendo mella: nos van enseñando a aceptar con más facilidad las cosas que no se pueden hacer por rayar lo imposible. No a solas.

se va aprendiendo a lidiar con ciertos dolores que vienen dados en un carácter que se resiste a dar por sentado que hay ciertas limitaciones en todos los aspectos de estas vidas nuestras y en relación con las demás vidas de quienes nos rodean y que se han de aceptar y pasar página.

hace no tanto tiempo se era capaz de coger aviones de madrugada y dejarse la piel en

-todavía se hacen cierto tipos de locuras tales, a escalas más pequeñas, -

pero ahora hay previsión de futuro. Ahora somos adultxs - hay ciertas obligaciones y responsabilidades de las que hacerse cargo

hay, en definitiva,            futuro

antes el único futuro posible existía en las siguientes 24 horas, si acaso

a veces bien sabemos que ni eso, uno dos tres cuatro años sin previsión en absoluto del mañana

ahora el futuro nos delimita, nos enseña caminos nos quita otros nos da esperanza y nos quita espontaneidad, (ahora,

se sabe a ciencia cierta que bastaría quien propusiera una locura y se la haría con los ojos cerrados, se dejaría todo atrás mientras el viaje fuese en compañía)

mientras tanto,

mientras tanto somos adultxs y nos comportamos.

Mientras tanto, lo mejor que puede desearse queda en un espero que encuentres a alguien que te haga sentir como tú me hiciste sentir 

sabiendo que no hay otra mayor felicidad que aquél momento ínfimo ya -qué son unas horas en ochenta años- en nuestras vidas.