martes, diciembre 12, 2017

If I were to love a woman

To all the women I know and to all the women

(Como Siempre, Café Quijano)





If I were to love a woman,

It would be a calm love. We would travel the world camera in hand, whilst I’d take photos of her observing landscapes for the first time.

We would have tea at our small and cosy home while listening to El Cigala, I would sing to her. Our home would be full of books, music, chocolate and wine. We would dance, dance very closely.

I would know every single millimetre of her body, what she likes, what she hates, what makes her tremble, where her tickles are. I would savour her being, and admire her nudity as the most beautiful painting my eyes have ever seen. I would know that one or two petite morts are just the beginning of the act. She would know I am eternally in love with her body, but is her mind which drives me crazy.

We would have deep, intellectual, silly, funny conversations. We would laugh until our mouths would hurt. I would encourage whatever her work is, pushing her always to continue learning, giving her the freedom to go and explore as much as she can handle. Only to be there when she comes back, restless, tired, and only needs a hug and company. My company.

If I were to love a woman, I’d be always her support in this world full of misogyny, racism, homophobia, aporophobia, classism, pathetic capitalism, and so many other -isms. Disarmed in front of so much discrimination, I would remind her that she will always be my equal, that she would never be judged, whatever the regret she has. Her freedom and our sorority would always be first ahead of my pride.

Mens sana in corpore sano, mind and body are equally important in our development as persons; so we would always develop our beings in all their aspects. We would walk the cities, conquering the public space, in our way to the next theatre play, in our way to the conference she would give, in our way to the airport.

My love would always come from the feminine care of the self, challenging the masculine notions of respect, loyalty and honour. We would take the best of both traditional gender roles, and we would relate to each other from a human being to another. I would take care of her without being patronising, just as we sometimes need someone to take care of us as only our parents know. Her strength would be even more so as she would know she can freely show her vulnerability and feel weak, whenever felt.

I would listen to her, to her dreams and desires, fears and nightmares. All will be fine, we will always know that. Life is life, nothing more, nothing less than that.

She would always have me, and she would always have her freedom. I would never cage her. She would know that she can love whoever she wants to, she can go wherever she wishes to, and do everything she needs to. The world is at her feet. At the end of the day, I would be home for her.

If I were to love a woman… there is so much life I would share with her. All of it, until my last breath.










A las mujeres que conozco y a todas las mujeres

Si fuese a amar a una mujer,

Sería un amor tranquilo. Viajaríamos por el mundo cámara en mano, mientras le tomaría fotos observando paisajes por vez primera.

Tomaríamos el té en nuestro pequeño y acogedor hogar mientras escucharíamos a El Cigala; le cantaría. Nuestra casa estaría llena de libros, música, chocolate y vino. Bailaríamos, bailaríamos muy de cerca.

Conocería cada milímetro de su cuerpo, lo que le gusta, lo que odia, lo que la hace estremecer, dónde están sus cosquillas. Conocería su ser y admiraría su desnudez como la pintura más hermosa que mis ojos hayan visto jamás. Sabría que una o dos pequeñas muertes son sólo el comienzo del acto. Ella sabría que estoy eternamente enamorada de su cuerpo, pero es su mente la que me vuelve loca.

Tendríamos conversaciones profundas, intelectuales, tontas y divertidas. Nos reiríamos hasta que nos doliera el maxilar. La apoyaría en cualquiera que sea su trabajo, empujando siempre para que siga aprendiendo, dándole la libertad de ir y explorar todo lo que sea capaz. Sólo para estar allí cuando regrese, inquieta, cansada y sólo necesite un abrazo y compañía. La mía.

Si tuviera que amar a una mujer, siempre sería su apoyo en este mundo lleno de misoginia, racismo, homofobia, aporofobia, clasismo, capitalismo patético y muchos otros ismos. Desarmada ante tanta discriminación, le recordaría que ella siempre será mi igual, que nunca será juzgada, cualquiera que sea el arrepentimiento que tenga. Su libertad y nuestra sororidad siempre estarían primero por delante de mi orgullo.

Mens sana in corpore sano, mente y cuerpo son igualmente importantes en nuestro desarrollo como personas; siguiendo este principio, siempre desarrollaríamos nuestro ser en todos sus aspectos. Caminaríamos por las ciudades, conquistando el espacio público, en nuestro camino hacia la próxima obra de teatro, en nuestro camino hacia la conferencia que ella daría, en nuestro camino hacia el aeropuerto.

Mi amor siempre vendría del cuidado femenino de unx misma, desafiando las nociones masculinas de respeto, lealtad y honor. Tomaríamos lo mejor de ambos roles tradicionales de género y nos relacionaríamos de un ser humano a otro. La cuidaría sin ser condescendiente, como a veces necesitamos que alguien nos cuide de la forma que sólo nuestros padres saben. Su fortaleza sería aún mayor sabiendo que puede mostrar libremente su vulnerabilidad y sentirse débil, cada vez que lo sienta.

La escucharía, a sus sueños y deseos, a sus miedos y pesadillas. Todo estará bien, siempre lo sabremos. La vida es vida, nada más, nada menos que eso.

Ella siempre me tendría a mí y siempre tendría su libertad. Nunca la enjaularía. Sabría que puede amar a quien quiera, ir a donde quiera y hacer todo lo que necesite. El mundo está a sus pies. Al final del día, estaría en casa para ella.

Si tuviera que amar a una mujer... hay tanta vida que compartiría con ella. La vida entera, hasta mi último aliento.

domingo, diciembre 10, 2017

Stream of consciousness

(The next text is written in Spanish and English, with no translation from one language to the other. I apologise in advance for that. 
El siguiente texto está escrito tanto en castellano como en inglés, sin traducción de un idioma al otro. Lo siento.)



The beauty of Istanbul any given day of December '17.



La cuestión es que en cuatro días ya no estaré aquí. En cuatro días todo habrá terminado. Toda mi vida aquí se habrá ido. Yo me habré ido - como me dijeron hace poco, no es que tú mueras, sino que los demás mueren para ti. Tú te vas, seguirás con tu vida en otra parte; empezarás de nuevo.

Pero es que no quiero empezar de nuevo. He sido feliz aquí.

Por repetir lo viejo repetido mil veces: no es justo. 

Ya, que la vida no es justa. 

A la mierda con eso. 





¿Qué haría de seguir aquí? Sería una decisión totalmente irresponsable - ja, quién siempre se burló de esa palabra, ahora la usa y la necesita.

Sin embargo, es cierto. Tal vez mi mente está tan imbuida en este sistema podrido - llamémosle neoliberal, ese palabro - que ya no soy capaz de ver que no pasa nada por enviar el sistema a la mierda y hacer lo que me dé la gana, porque siempre se puede empezar de nuevo, laboralmente (y en cualquier otro aspecto) hablando. Sí, pero costó camino llegar hasta aquí. Camino, trabajo, esfuerzo, noches sin dormir, locura, dinero, vida, ¡canas! Dejarlo todo por algo que es momentáneo, que sí, es espontáneo, que sí, es intenso, que sí, es maravilloso vivirlo, no tiene sentido. Ni siquiera lo tiene en el terreno de lo irracional. (Y no es cierto que siempre se pueda empezar de cero.) Lo único que podría moverme lo suficiente para tomar una decisión tan estúpida es el amor; y ¡agh! ¿ven ustedes el amor por algún lado? Esta ciudad vale mucho, pero solamente vale lo que vale por la gente que he conocido aquí. En cuanto estas personas ya no estén, y ya cada una está empezando a tomar su propio camino, diferente al mío, esta ciudad dejará de ser tan maravillosa. Y empezar de nuevo en esta ciudad, sin nada en los bolsillos, 

eso, queridxs, es una imbecilidad. Profunda.





Así que la decisión es fácil. He de coger ese avión. Ni siquiera tiene sentido posponer el viaje un par de días. Eso sería caprichoso e infantil y por desgracia ya no soy ninguna de las dos.

En unos días, ya en el avión, estaré confirmando que esa fue la mejor decisión que pude tomar, por desgracia para mi lado caprichoso e infantil que todavía me sobrevive, para la muerte de la esperanza por desilusión y de la paciencia... también desganada, que ya está empezando a aceptar que nada habrá que cambie el curso de los hechos preestablecidos el día que compré el billete de ida y vuelta a esta bendita ciudad. Los estoicos ya lo dijeron, el camino de la ataraxia es el camino de la felicidad.

No queda de otra. Si en algo me ha cambiado Estambul, es de pasar de abrazar el existencialismo en su más forma más dolorosa - quién quiere ya leer a Cioran o a Fondaine - , a encontrar la aceptación del estoicismo en las cosas sobre las que no tengo control y dejar de luchar por ellas. Y joder, está bien así también, it's kinda obvious. C'est la fucking vie.





Let's face it. My heart is Eastern European. My formative years were spent in a Southern country. I will never feel attracted by the North, or the Western world. I like their money, but that's mostly it. Their coldness, their rationality, their savoir-faire, their civilisation (ok, I will not laugh at that), all that is good for a while, but it is blood what I have in my veins, very warm blood. Not horchata, as per the Spanish saying. 

So yes, I will return to the North for a while. I know it will not be long before I will be coming back to the Middle East. I know one day I will be speaking Arabic and my Turkish will also improve. Maybe one day I will even give a chance to my own country, the one I was born in. Spain will be the country where I will die, where my home will always be. Most probably, of cancer. If I am not killed earlier in an assignment somewhere in Afghanistan or Senegal. 

I could never love an Englishman. Even the Spanishmen can be sometimes too cold for me, what to say about the Polishmen. (I should definitely forget about men and start feeling love, i.e., in a romantic way, for women.)

And I am proud of that, of the intensity of my feelings, of the depth they can reach. It kills me sometimes, in the long dark nights of full moon. But that's the way it goes. The happier one can be, the more the suffering one can endure as well. That's the motto. I can't help it. I'm not trying either; I already tried being dead alive, and it doesn't work. For that, it's better not to live at all.

So I embrace the pain. And once it goes away, like now, I can smile to life again. Next page.


Una generación

Tengo ahora la edad que él tenía cuando nos conocimos. Ha pasado una generación - las generaciones cambian cada 7 años. Después de nuestra relación, él eligió la vida de clausura, casi literal. Se dedica a las letras, a la música, a la vida tranquila. Yo elegí lo contrario; olvidarlo en cada persona que me encontraba por el camino y que supiese darme una buena conversación. Me he enamorado casi cada semana, con algunos momentos de excepción. Tuve amores felices, a diferencia de aquél primero. Nunca mi grado de insanidad fue tan intenso como en aquellos años que formamos parte de la vida del otro. No hay desamor que se le pueda comparar y las lágrimas se secaron todas con él. Todo lo demás es una burda repetición desalinada de aquellos días. La expresión 'tocar fondo' después de aquello no tiene sentido. Irracionalidad, pasión, intensidad, amor, "soy tuya", "para siempre", todos estos conceptos y expresiones están vacíos después de él. "Para siempre" es una expresión que no entiendo - ya. Ser de alguien es impensable. Se es de muchas personas, que es lo equivalente a decir: no se es de nadie. Soy mía. 

Juré y perjuré que lo olvidaría mucho antes, que lo sacaría de mí a escopetazos. Lo hice; morí muchas veces en los distintos intentos. Por eso necesité un amor racional, que no tuviese nada que ver con lo que tuve con él. Que simplemente fuese estable, normal. Lo más normal posible. Aceptado por la socidad, ser la pareja perfecta, la chica, la mujer, la cuñada, la nuera, la amiga, la "esposa" perfecta. 

Qué poco duró. Qué poco pude cumplir con mi rol. Qué forma de matar mi espíritu y ni siquiera fui capaz de irme, porque estaba haciendo lo correcto. Lo que esperaban de mí. "Sé buena" - dicho por una sociedad que no tiene ni idea de la bondad o la amabilidad, o el cariño. Qué decir del amor.

Tal vez ahora, con la vuelta a la ciudad del norte, sea mi momento de clausura. Sea mi momento de decir adiós al amor, de dedicarme al mundo. Darme a un trabajo que impacte en el bienestar de lxs demás, que haga sus vidas más felices, que expanda sus libertades. Darme a la música, como llevo queriendo hacer desde hace años. Darme a la soledad, a mí misma. A volver a cocinar, a volver a leer, a volver a disfrutar de mi compañía sin requerir la de nadie más. Recluirme, olvidarme del amor. 

(Estoy siempre preparada para el amor, pero) lo cierto es que ya no puedo luchar a solas. Ya no tengo las fuerzas. Ya no puedo luchar por amor. Es demasiado el desgaste, demasiado el esfuerzo en vano. Ya no soy tan joven, eso es lo malo. Que los años pasan, y no pasan en vano. Las experiencias dejan huella, que marcarán las nuevas experiencias. Yo que siempre he querido saberlo todo sobre el Otrx y he querido que supiesen todo sobre mí, he decidido que la próxima persona a la que conozca no sabrá nada sobre mi pasado, este pasado que me ha hecho quien soy.




I am now the age he was when we first met. A generation has passed - generations change every 7 years. After our relationship, he chose the cloistered life, almost literally. He is dedicated to letters, to music, to a quiet life. I chose the opposite; to forget him in every person who was on the way and who knew how to give me a good conversation. I have fallen in love almost every week, with some moments of exception. I had happy loves, unlike the first one. Never my degree of insanity was as intense as in those years that we were part of the life of the other. There is no heartbreak that can be compared to that one, and the tears dried up with him. Everything else is a graceless, desalinated repetition of those days. The expression 'touch bottom' after that does not make sense. Irrationality, passion, intensity, love, "I am yours", "forever", all these concepts and expressions are empty after him. "Forever" is an expression I do not understand - anymore. Being of someone is unthinkable. One is of many people, which is the equivalent of saying: one does not belong to anyone. I am mine.

I swore and perjured that I would forget him much earlier, that I would take him from me at gunpoint. I did it; I died many times in the different attempts. That's why I needed a rational love, that had nothing to do with what I had with him. That it was just stable, normal. As normal as possible. Accepted by society, be the perfect couple, the girl, the woman, the sister-in-law, the daughter-in-law, the friend, the perfect "wife".

How little it lasted. How little I could stick to my role. What a way to kill my spirit and I was not even able to leave because I was doing the right thing. What they expected from me. "Be good" - said by a society that has no idea of kindness or care, or affection. What to say about love.

Maybe now, with the return to the northern city, this will be my cloister moment. It will be my moment to say goodbye to love, to dedicate myself to the world. To give myself over to a job that impacts the welfare of others, that makes their lives happier, that expands their freedoms. To give myself over to music, as I've been wanting to do for years. To give myself over to loneliness, to myself. To go back to cooking, to reading again, to enjoying my company again without requiring anyone else's. To recuse myself, forgetting about love.

(I´m always ready for love, but) the truth is that I can not fight alone anymore. I no longer have the strength. I can not fight for love anymore. It is too much wear, too much effort in vain. I'm not so young anymore, that's the bad part. That the years pass, and they do not pass in vain. The experiences leave their mark, which will imprint the new experiences. I, who have always wanted to know everything about the Other and wanted them to know everything about me, I have decided that the next person I know will not know anything about my past, this past that has made me who I am.

sábado, diciembre 09, 2017

Life is feminine

Llego a casa, tras dos o tres días, no sé la cuenta en esta ciudad donde el tiempo pasa sin sentirlo. (Pero sintiendo demasiado.) Me meto en la cama, la luz apagada, la vida hoy está triste. Le hablo, ayer fue él quien me dijo que la vida era una mierda, hoy es mi turno de desahogarme. Me escucha, le digo que echo de menos a ese otro que no está aquí. Me dice que lo olvide, le digo que ya, pero que aunque estaré bien en un futuro inmediato, todavía duele. No quiero hacer nada, es el último fin de semana aquí, quiero tranquilidad y soledad. Compraré regalos para mi familia y mi gente. 

El whatsapp empieza a sonar, sigo desahogándome, hay una fiesta esta noche, ese otro él quiere verme, la fiesta es en mi casa, no tengo que moverme lejos, él puede venir y se trae amigos, en casa mis compañeros traen a su gente también. "Creo que voy a ir a la fiesta, estar sola ahora mismo sería lo equivalente a hacer o escribir alguna gilipollez y hacer saltar todo por los aires." Me despido de él, sigo en las conversaciones de whatsapp. Alguien está pidiendo comida, quiero lahmacun, otra persona está comprando la bebida, otra está trayendo la música. Me levanto de la cama, al fin, enciendo un cigarrillo y pongo música, 

es el último fin de semana aquí. No toca la soledad ahora, no todavía, la música sigue, vuelvo a la cama, cojo el ordenador, empiezo a escribir esto. Tal vez otro cigarrillo, me tomaré una ducha, me pondré mi mejor vestido y que la noche decida el resto. 

Escucho el timbre. 



(Ha pasado un día.) "Live until we die" dice la canción y le hago caso. Ni tranquilidad ni soledad - sólo mientras escribo estas letras. Sólo en estos cuartos de tiempo cuando decido decir adiós al mundo y escribir lo vivido, antes de que la memoria se lo lleve. Tras dos años de no poder escribir en absoluto, mi mente es una explosión de pensamientos que piden su turno en este papel moderno; aunque no faltan las cartas a mano. Me freno de escribir estas últimas, porque denotan la relevancia de su destinatarix, aunque nunca las vaya a enviar. Borradores, inicios de novelas, cuadernos esparcidos por la habitación, servilletas, cualquier cosa sirve; mi único momento de concentración está en estas palabras que quedan plasmadas antes de pasar por la voz mental. Necesito sacarlo afuera, aunque no sé el qué. Es demasiado lo vivido. Necesito gritar que el mundo es un lugar maravilloso a la par que tristísimo, que está lleno de tanto sufrimiento y sin embargo hay tanta belleza que tiembla; tiemblo. Así, en abstracto, la experiencia propia es superflua; cuando se piensa en la belleza que nos rodea, cuántas cosas nos esperan todavía por ser vividas, lo inmediato pierde relevancia. El dolor se transforma y la sonrisa sale. Cómo no sonreírle a la vida, esta vida descarada, que a veces sonríe de vuelta para que al momento siguiente hunda el dedo en la llaga tan hondo que nos tira al suelo. Y aún así, se la quiere con todas las fuerzas. Hasta que nos mate.





I arrive home, after two or three days, I cannot keep the account in this city where time passes without feeling it. (But feeling too much.) I get in bed, the light is off, life today is sad. I speak to him, yesterday he was the one who told me that life was shit, today is my turn to share my part. He listens, I tell him that I miss that other one who is not here. He tells me to forget him, I tell him that yes, sure, but that although I'll be fine in the immediate future, it still hurts. I do not want to do anything, it's the last weekend here, I want tranquility and loneliness. I will buy gifts for my family and my people.

Whatsapp starts making sounds, I keep venting, there's a party tonight, that other one wants to see me, the party is at my house, I do not have to move far, he can come and bring friends, at home my flatmates bring their people as well. "I think I'm going to the party, being alone right now would be the equivalent of doing or writing something stupid and blowing everything up". I say goodbye to him, I'm still in the whatsapp conversations. Someone is asking for food, I want lahmacun, another person is buying the drinks, someone else is bringing the music. I get out of bed, finally, I light a cigarette and put music,

it's the last weekend here. There's no time for loneliness now, not yet, the music continues, I go back to bed, I pick up the laptop, I start to write this. Maybe another cigarette, I'll take a shower, I'll put on my best dress and let the night decide the rest.

I hear the doorbell.



(It's been a day.) "Live until we die" says the song and I welcome it. Neither tranquility nor loneliness - only as I write these letters. Only in these quarters of time when I decide to say goodbye to the world and write what I have lived, before memory takes it away. After two years of not being able to write at all, my mind is an explosion of thoughts that ask for their turn in this modern paper; although the hand-written letters are not missing either. I back away from writing the latter because they denote the relevance of their receiver, even if I am never going to send them. Drafts, beginnings of novels, notebooks scattered around the room, napkins, anything works; my only moment of concentration is in these words that are captured before going through the mental voice. I need to get it out, although I do not know what is it. It is too much lived. I need to shout that the world is a wonderful place at the same time that is sad, that is full of so much suffering and yet there is so much beauty that trembles; I tremble. Thus, in the abstract, one's own experience is superfluous; when you think about the beauty that surrounds us, how many things still await us to be lived, the immediate loses relevance. The pain changes and the smile comes out. How not to smile at life, this impertinent life, which sometimes smiles back so that the next moment she* dips her finger into the sore so deep that it throws us to the ground. And still, one wants her with all one's strength. Until she kills us.

*Life is feminine, as it could not be otherwise. 

miércoles, diciembre 06, 2017

El inicio del fin

Se acerca el final de este período, y en muchas formas de siente como si se acercase el final de la vida. Así, al menos, es como lo estoy viviendo. Así, en general, es como me gusta vivir la vida, como si, si se fuese a morir al instante siguiente, pudiese decir: está bien, porque no he renunciado a nada, he vivido todo lo que la vida me ha ofrecido hasta ahora. No he dicho que no a nada, he disfrutado toda oportunidad que la vida ha puesto en mi camino. No hay arrepentimiento nunca por las cosas que no se han hecho.

Y en este inicio del fin, que ya ha iniciado hace días, se cierra el ciclo. Se vuelven a ver a las personas del principio, quienes han hecho que amara este lugar con todo el alma, con todas las ganas y toda la pasión de las que soy capaz. También son las mismas personas gracias a quienes he sufrido estando aquí, pero la vida es esta amalgama de felicidad extrema y dolor extenuante que arranca el sentido de diferencia entre realidad y pesadilla. ¿No?

Soy feliz. Lo he hecho todo y lo he sido todo en estos tres últimos meses. A la manera que solamente Whitman o Unamuno podrían describirlo. He construido sin destrozar-me por el camino. He renunciado a la irracionalidad de luchar en vano por lo que no iba a suceder de todas formas. He aceptado que el fin llega sin yo desearlo, estoicamente. Y sonrío al recordar los momentos aquí. Sonrío pensando en mi suerte. Y la sonrisa se volverá en saudade en una semana, cuando esté subiendo al avión que me lleve de vuelta a la ciudad del norte. No sé cuántas lágrimas me esperarán cuando llegue de vuelta a lo que fue mi hogar durante los últimos dos años y medio.

Ahí estará mi familia del trabajo, esperándome con una buena comida. Habrá abrazos, anécdotas, quiénes me habrán echado de menos. Yo también los he echado de menos a ellxs. Estarán las amistades de Oxford. Estará el amor perdido. Estará la vida que dejé atrás hace tres meses y que ahora ya no seguirá de la misma forma. Pero tampoco soy yo la misma. Tampoco soy yo la misma...

No sé qué pasará en una semana, no sé si el sueño que tuve antes de venir aquí de tornará en realidad, al igual que el sueño que tuve antes de ir a México. Espero, cruzo los dedos, toco madera, rezo al Dios en el que he vuelto a creer gracias a Estambul, que ese sueño no haya sido premonitorio. Que no haya sido como México.

Todavía queda una semana. Todavía queda esperanza. En toda mi racionalidad y estoicismo, rezo porque esta esperanza impotente vea sus frutos.

PD. Si no fuese por la música, por la escritura y los cigarrillos, y las personas que me han dado la vida aquí, no sé dónde estaría. 



The end of this period is approaching, and in many ways, it feels as if it were the end of life that is coming. So, at least, it's how I'm experiencing it. So is, in general, how I like to live life, as if, if I were to die the next moment, I could say: it's fine because I have not given up anything, I've lived all that life has offered me so far. I have not said no to anything, I have enjoyed every opportunity that life has put in my way. There is never regret for the things that I have not done.

And in this beginning of the end, which has already started days ago, the cycle closes. I go back to see the people of the beginning, who have made me love this place with all my soul, with all the fire and all the passion of which I am capable. They are also the same people thanks to whom I have suffered while being here, but life is this amalgamation of extreme happiness and extenuating pain that rips away the sense of the difference between reality and nightmare. Is it not so?

I'm happy. I have done everything and I have been everything in these last three months. The way only Whitman or Unamuno could describe it. I have built without destroying-myself along the way. I have renounced the irrationality of fighting in vain for what was not going to happen anyway. I have accepted that the end comes without me wanting it, stoically. And I smile when I remember the moments here. I smile thinking about my luck. And the smile will become saudade in a week when I'm getting on the plane which will take me back to the city of the North. That Global North. I do not know how many tears will wait for me when I get back to what was my home for the past two and a half years.

There will be my family from work, waiting for me with a good meal. There will be hugs, anecdotes, the ones who will have missed me. I have missed them too. There will be the friendships of Oxford. There will be the lost love. There will be the life that I left behind three months ago and that now will not continue in the same way. But I am not the same either. Nor am I the same...

I do not know what will happen in a week, I do not know if the dream I had before coming here will become reality, like the dream I had before going to Mexico. I hope, I cross my fingers, I touch wood, I pray to the God to whom I have returned to believe thanks to Istanbul, that that dream will not be premonitory. That this experience has not been like Mexico.

There is still one week left. There is still hope. In all my rationality and stoicism, I pray that this hopeless hope will see its fruits.

P.S. If it were not for the music, for the writing and the cigarettes, and the people who gave me life here, I do not know where would I be.

jueves, noviembre 23, 2017

Tan tarde y tan pronto

La cercanía del final del cuarto de siglo junto a la cercanía del fin de la estancia en esta ciudad donde norte y sur globales se mezclan desde hace siglos,

las ganas vitales restauradas después de un par de años de bondad y estabilidad en esa ciudad del norte global (sí, se entiende bien, la estabilidad, aunque necesaria, mata las ganas vitales),

el bienestar con quien se es, con quien se ha llegado a ser, con quien se está llegando a ser; 

toca ahora decidir el próximo paso, 

dónde,

sobre todo es el dónde lo que preocupa,

la vida puede ser tan diferente dependiendo del dónde - aunque dónde significa siempre quiénes, la compañía que se encontrará en cada sitio, 

y después (o antes) se trata de las condiciones socioeconómicas, la profesión y el impacto que se quiere hacer en el mundo, que puedan permitir ese bienestar de vida, 

que permitan el futuro,

que permitan los sueños,

no se puede ir a un sitio sólo por estar en cierta compañía si se renuncia a esas condiciones, cuya falta nos acabará haciendo la vida miserable. Pero tampoco se puede ir a un lugar sólo por disfrutar de un entorno benevolente si no se van a encontrar personas que nos hagan ver la vida amable.

Y así, 

en éstas estamos. Dónde ir. Dónde ir y preservar la vida digna, intentando dejar de lado un poco, si es posible, esta situación precaria de nuestros tiempos, y también disfrutar de la buena gente. Si quedarse aquí, en esta ciudad de ensueño, si volver a las lluvias del norte, si ir a cualquier otro lugar. Y mientras el tiempo pasa y se agota,

se va buscando de manera simultánea              y no se quiere volver             aunque sea necesario, aunque se sepa que la vuelta no será tan terrible como se la presupone, porque al final, los lugares los hace una,

aún así, tan solo una excusa lo bastante buena bastaría para tomar la decisión - de quedarse. 

Es tan tarde y es tan pronto. 





The closeness of the end of the quarter of a century next to the proximity of the end of the stay in this city where global north and south have mixed for centuries,

the vital desire restored after a couple of years of wellness and stability in that northern city (yes, this is right, stability, although necessary, kills the vital desire),

being at ease with whom one is, with whom one has become, with whom one is becoming;

now it is time to decide the next step,

where,

it is especially the where what worries,

life can be so different depending on the place - although the place always means the company one can have in each place,

and then it's about the socioeconomic conditions, the career and the impact one wants to make in the world, that can allow that wellbeing of life,

that allow the future,

that allow dreams to happen,

one cannot go to a place just to be in a certain company if that means giving up on those conditions, the lack of which will end up by making one's life miserable. But one cannot either go to a place just to enjoy a benevolent environment if there are no people to make us see the kind side of life.

And so,

here we are. Where to go. Where to go and preserve a dignified life, trying to leave aside, if possible, this precarious situation of our times, and also enjoying the good people. Staying here, in this dream city, or going back to the rain of the north, or going anywhere else. In the meantime, while time passes and is ending,

one searches simultaneously            and one does not want to go back         even if it's necessary,
even if one knows that the return will not be as bad, as, in the end, one makes the places the way one wants, 

however, just a pretty nice excuse would suffice to take the decision (of staying). 

It's so late and it's so soon.

viernes, noviembre 17, 2017

"Siempre me dejan"

Mira, a veces se ofrece la libertad a alguien de poder irse (que siempre ha tenido, pero se trata de hacerlo explícito), sabiendo que la otra persona tomará esa oportunidad para irse. Se ofrece la libertad porque de alguna forma se quiere que la otra persona se vaya, pero no se es capaz de ser nosotrxs quienes nos vamos.

No se es capaz porque no se quiere ser quien provoca el daño; quien deja, puede provocar primero el daño del desamor, y siempre provoca el daño en el orgullo delx Otrx. Pequeña o grande, pero esa herida queda ahí. No ser la primera en irse es aceptar ese daño en el orgullo, pero también es preservar el poder-control: se sabe que jamás se volverá con la otra persona precisamente porque fue el Otrx quien se fue. Con el desamor se puede lidiar, con el orgullo no.

Al mismo tiempo, la otra persona puede cambiar de opinión, a medida que los meses pasan. La nostalgia, los recuerdos, son peligrosos compañeros.  Así, la otra persona, que no padeció el sufrimiento del orgullo, sino sólo el del desamor, puede empezar a echar de menos. Puede incluso replantearse si tomó una buena decisión al irse. Puede querer, or creer querer volver.

Y es aquí, de nuevo, cuando estar en la posición de quien ha ofrecido la libertad al Otrx de irse, la posición de quien "fue dejadx", sigue siendo ventajosa. Se tiene esa armadura que el Otrx no tiene, la del orgullo. De nuevo, con el amor se puede lidiar: se sabe que se pueden querer, amar, desear a otras personas, por más que se pueda llegar a echar de menos a una persona en particular; o a muchas, a lo largo de la vida. Sin embargo, el orgullo, que no es tal sino solo nuestros mecanismos de defensa contra posibles daños, nos salva. Nos salva de volver donde se sabe que se estuvo bien, pero no tan bien.

Y así.

Recuerdo hace muchos años, cuando una de esas personas que me enseñaba sobre el amor mientras me enseñaba filosofía, me dijo "siempre me dejan a mí, yo aquí sigo", y tal vez ahora, empiezo a entender sus razones.


Look, sometimes we offer someone the freedom to leave (which they had anyways, but it's about making it explicit), knowing already that the other person will take that opportunity to leave. Freedom is offered because somehow one wants the other person to leave, but one is not able to be the one leaving.

One is not able to leave because one does not want to be who causes the damage; who leaves, first can cause the damage of leaving the Other heartbroken, and always causes damage to the Other's pride. Small or big, but that wound is there. Not to be the first to leave (being the one who is 'left') is to accept that damage in one's pride, but it is also a way of preserving power-control: we know that we will never return to the other person precisely because it was the Other who left. One can deal with lovesickness, but one cannot fix pride's damage.

At the same time, the other person can change their mind as the months go by. Nostalgia, memories, are dangerous companions. Thus, the other person, who did not suffer the attack to their pride, but only the heartbreak, may start to miss the one they left. They can even think again if they took a good decision to leave. They may want, or believe to want, to return.

And it is here, again, when being in the position of who has offered the freedom to the Other to leave, the position of the one who 'has been left', is still advantageous. One has that armor that the Other does not have, the one of pride. Again, love can be dealt with: one knows one can love, want, desire other people, even though one may miss a particular person; or many, throughout life. However, pride, which is not such, but only our defense mechanisms against possible damages, saves us. It saves us from going back where it is known that it was good, but not so good.

And so on.

I remember many years ago, when one of those people who taught me about love while he was teaching me philosophy, saying: "I am always the one to be left, yet I am still here". Perhaps now, I start to understand his reasons.

viernes, octubre 27, 2017

Maravillarse

Mira, hay una vida. Una vida que está lejos de este bullicio, lejos de los trajes con corbata, del espacio público de las instituciones, del poder monetario o de cualquier clase de poder. Es poco importante si se está del lado de los buenos o de los malos - no hay tales bandos. El sector privado, por ejemplo, no es peor que el de las organizaciones sin ánimo de lucro. En el primero se declara públicamente que el primer objetivo es el dinero, mientras que en el otro sector, el objetivo también es el dinero, aunque se esconda con palabras bonitas de cambio y mejora del mundo. El segundo pone de frente su idealismo e intenta hacer lo mejor posible para cambiar algunas cosas, según la lucha que hayan escogido; el primero, desde su pragmaticidad, también ayuda a mejorar las vidas de las personas. En ambos lados, lo único que cuentan son las personas que los hacen posibles. En ambos, cada persona es una multitud; seres con sueños y demonios que según cómo se sientan, pueden con sus palabras y acciones destrozar o construir el mundo.

Pero, decía, hay una vida más acá de este mundo laboral que nos consume el espíritu a razón de mínimo ocho horas diarias, independientemente de si estamos en los bandos ficticios de los malos o de los buenos.

Esa vida es eso por lo que estamos inconscientemente luchando cuando aceptamos nuestros trabajos, bien por tener más dinero por conseguir ese sueño de vida; bien aceptando menos dinero, pero dándonos a las causas que consideramos justas, también queriendo conseguir ese sueño de vida.

Sin embargo, siento cada vez más que esa vida no está en lo que podamos conseguir con nuestras carreras. Siento cada vez más que lo que estamos haciendo es huir hacia delante, intentando no reparar en lo que nos cala tan hondo: la soledad. El vacío. El sentirse incomprendidx. Y al no ser comprendidx, sentirse solx en este mundo. Siento cada vez más que quizá todo lo que hacemos es un intento de huir de esa incomprensión, de esa sensación de que no haya nadie en este mundo con quien sentirse completamente libre, y por quien poder darlo todo.

Creo, se me ocurre también, que tal vez los únicos conceptos que pueden librarnos de esa sensación de soledad, que no tiene nada que ver con estar solx, son la creencia en unx Diosx, o tener unx hijx, convirtiéndonos nosotrxs en diosxs al dar vida. El concepto de Diosx ofrece ese espacio atemporal de entendimiento y acompañamiento. Unx hijx nos da la posibilidad de volcarnos por completo en un ser, de una forma tal que el amor de pareja no lo permite. La amistad, el amor, ambos son conceptos que nos acercan un poco a la vida que buscamos, que nos alejan de esta soledad intrínseca. Pero no son atemporales, o pocas amistades y amores lo son. Y casi parece cada vez más difícil en esta era de capitalismo salvaje escondido en palabras bonitas de globalización y desarrollo.

Esa vida que buscamos y que está aquí, en las letras, en la música. En una buena comida; un buen vino. Un encuentro con alguien, una conversación, unos instantes de unión donde ambas partes parecen entenderse. Un paisaje bello, observar y acariciar un animal. Un gesto amable, un momento de libertad donde no haya juicio, ni juegos de poder.

Y esa vida que hay, lejos del bullicio y de las tarjetas de visita, también se encuentra en medio del bullicio y en el intercambio de las tarjetas. Tan solo hace falta que la otra persona esté abierta a ver alx Otrx como igual, como ser humano, demasiado humano. Esa vida está en todo lo que hacemos, si nos damos el espacio y tiempo necesarios para sentir, observar, descubrir. Maravillarse. Y entonces entendemos. No sé el qué, pero entendemos





Look, there is a life. A life that is far from this bustle, far from the tie suits, the public space of the institutions, the monetary power or any kind of power. It is unimportant whether one is on the side of the good or the bad guys - there are no such sides. The private sector, for example, is not worse than non-profit organisations. In the first, it is publicly stated that the goal is money, whereas in the other sector, the objective is also money, although it is hidden with beautiful words of change and improvement of the world. The second states its idealism and tries to do its best to change some things, depending on the struggle they have chosen to fight for; the first, from its pragmaticity, also helps to improve the lives of people. On both sides, the only thing that counts is the people that make them possible. In both, each person is a multitude; beings with dreams and demons who according to how they feel, can destroy or build the world with their words and actions.

But, as I was saying, there is a different life to this world of work that consumes our spirit during at least eight hours a day, regardless of whether we are on the fictional side of the bad or of the good ones.

That life is the reason we are unconsciously fighting for when we accept our jobs, either by having more money to get that life dream; either by accepting less money, but giving ourselves to the causes we consider fair, also, in the end, trying to achieve that life dream.

However, I feel more and more that that life is not what we can get with our careers. I feel more and more that what we are doing is to flee forward, trying not to notice what is so deep in us: solitude. The void. Feeling misunderstood. And when one is not feeling understood, then there comes that feeling of being alone in the world. I feel more and more that perhaps everything we do is an attempt to escape from this incomprehension, from the feeling that there is no one in this world to feel completely free with, and to whom one could give everything.

I think, it also occurs to me, that maybe the only concepts that can help us to get rid of that feeling of solitude, which has nothing to do with being alone, are the belief in a God-dess, or having a child, and then we are the Gods-esses by giving life. The concept of God-dess offers us the perennial space of understanding and accompaniment. A child gives us the possibility of completely giving ourselves to a being, in a way that the love for a partner does not allow it. Friendship, love, both are concepts that bring us closer to the life we seek, concepts that distance us from this intrinsic solitude of our nature. But they are not permanent, or few friendships and loves are. And it almost seems increasingly difficult to have them in this age of savage capitalism hidden in beautiful words of globalisation and development.

That life that we are looking for is here, in the words, in the music. In a good meal; a good wine. An encounter with someone, a conversation, moments of union where both participants seem to understand each other. A beautiful landscape, observing and petting an animal. A kind gesture, a moment of freedom where there is no judgment, no games of power.

And that life that is there, away from the hustle and bustle of business cards, can also be found in the middle of the bustle and the exchange of cards. It only takes the other person to be open to seeing the Other as an equal, as a human being, too human. That life is in everything we do, if we give ourselves space and time necessary to feel, to observe, to discover. To marvel. And then, we understand. I don't know what, but we understand.


sábado, octubre 14, 2017

De amor, de amores

1.

Se fue el amor.

Es tiempo de cambio.

Es tiempo de volver a quienes son los pilares de nuestro entendimiento del amor. Hay quienes nos enseñaron que el amor es libre; ante todo, libre. El amor es honestidad y es cuidado del/la Otrx. Hace mucho tiempo nos enseñaron a ir más allá de normas, egos y cadenas. Es hora de ir poniéndolo en práctica.

El amor es una palabra amable, un gesto de cariño cuando nos mostramos desnudxs y vulnerables. Es apertura a la intensidad de las emociones, sin contar con que un día la falta de esa persona vaya a provocarnos daño. El amor no es cobarde, no tiene miedo a mostrarse. No usa juegos ni manipulaciones. El amor, ante todo, libera. Ofrece la libertad a la persona amada de ser quien quiere ser.

El amor que se da no es nunca en vano, ni un despropósito, ni una pérdida de tiempo. Dar amor hace bien principalmente a quien lo da, más allá del bien que haga a quien lo recibe.

Hay quienes amamos al amor por la belleza y el calor que el sentimiento nos produce. Se ofrece sin condiciones, en su totalidad. Sin peros. Sin marchas atrás. Sin frenos, sobre todo, sin frenos. El tiempo de la vida es limitado y hemos venido aquí a sentir, a estar vivxs, a recibir todo lo que la vida quiera darnos. No hay tiempo para cinismo, para vivir con miedo, para vivir con frenos. No hay tiempo para no amar con todo el ser, con toda la inocencia, la honestidad, la pasión y con toda la intensidad.



La práctica no es fácil. Nos limitan tantas cosas, el qué dirán, esa sociedad idiota marcando reglas a las personas de cómo comportarse, cómo controlarse, cómo sentir. Nos limitan esas construcciones sociales de los celos, las inseguridades, esas masculinidades tan frágiles y esas feminidades tan posesivas; el orgullo que supuestamente hemos de tener, que tan bien disfrazamos de 'dignidad'; el honor, el Yo soy Especial. Esa línea tan fina que separa la apertura a perdonar del riesgo de ser usadx. Hay tanta suciedad que nos corroe el espíritu.

Querer ser libre en un mundo tal es casi condenarse a la soledad, en un mundo donde la soledad es vista como fracaso; no como elección.



Entonces, decía, volver a los pilares. Recordar las enseñanzas de esxs pocxs que hemos conocido que viven libres. Y aún así, de vez en cuando, cuestionarlxs. No saber muy bien si realmente viven libres o si están usándose. Si es auténtico el sentimiento o si son psicópatas: fina línea entre unxs y otrxs cuando no hay garantía alguna que lo que se dice es lo que se siente y piensa. Al final, todo podría ser una gran mentira. Y nada más.


2.

Les dejamos hablar porque en ellxs creemos; porque seamos psicópatas o no, lo que hay en este lado más acá de la piel es puro y salvaje sentimiento. Nos recuerdan que nuestra experiencia puede mantenernos a flote aún cuando el amor se ha ido porque se ha amado, plenamente. El amor vendrá de vuelta, en distintas formas y dimensiones. Hay que buscar lo que se necesita.

Y tienen razón: se encuentran, más pronto que tarde, seres cándidos quienes se ofrecen a cuidarnos aún en tiempos de penuria. El mundo sigue girando. 



1.

Love has left.

It is time for change.

It is time to return to those who are the pillars of our understanding of love. There are those who taught us that love is freedom; above all, is free. Love is honesty and care of the Other. Long ago we were taught to go beyond rules, egos and chains. It's time to put this into practice.

Love is a kind word, a gesture of affection when we show ourselves naked and vulnerable. It is the openness to the intensity of the emotions, not counting that one day the lack of that person is going to cause us harm. Love is not coward, is not afraid to show itself. It does not use games or manipulations. Love, above all, frees. It offers freedom to the loved one to be who they want to be.

The love that is given is never in vain, nor a nonsense, nor a waste of time. Giving love does well mainly to the one who gives it, beyond the good it brings to the recipient.

There are those of us who love love for the beauty and the warmth that the feeling produces. It is offered without conditions, in its entirety. Uncomplainingly. Without gears back. Without brakes, especially without brakes. The time of life is limited and we have come here to feel, to be alive, to receive everything that life wants to give us. There is no time for cynicism, to live with fear, to live with brakes. There is no time not to love with the whole being, with all the innocence, honesty, passion and with all the intensity.



The practice is not easy. We are limited by so many things, what will they say, that idiot society marking rules to people on how to behave, how to control themselves, how to feel. We are limited by these social constructions of jealousy, insecurities, fragile masculinities and possessive femininities; the pride we are supposed to have, which we so well disguise as 'dignity'; honour, I am Special. That fine line that separates being open to forgiving of the risk of being used. There is so much dirt that erodes our spirit.

To want to be free in such a world is almost to be condemned to solitude, in a world where loneliness is seen as a failure; not as a choice.



Then, we were saying, let's go back to the pillars. Let's remember the teachings of those few who we have known to live freely. And yet, from time to time, we question them. Not knowing very well if they really live free or if they are being used. If the feeling is authentic or if they are psychopaths: that fine line between ones and others when there is no guarantee that what is said is what is felt and thought. In the end, everything could be a big lie. And nothing else.



2. 

We let them talk because we believe in them; because whether we are psychopaths or not, what is on this side of the skin is pure and wild feeling. They remind us that our experience can keep us afloat even when the love is gone because we have loved, fully. Love will come back, in different shapes and dimensions. We need to look for what is needed.


And they are right: there are, sooner rather than later, candid beings who offer to look after us even in times of sorrow. The world keeps spinning.


domingo, octubre 01, 2017

Ni Estado ni familia

No debemos lealtad ni al Estado ni a la familia, esas dos instituciones sagradas de nuestra tradición moderna, cuando éstas son sinónimos de violencia y opresión. 

No hay principios que valgan cuando se sostienen en el sufrimiento de las personas. 

Si el Estado y la familia maltratan, nos juzgan y nos encarcelan, somos libres de alejarnos, clamar y luchar por nuestra independencia. Es repugnante, hipócrita y triste defender lo contrario. El espíritu necrófilo de quienes puedan defender que el sufrimiento y la violencia son necesarios, tiene que ser expuesto. 

Quien ama la vida, ama la libertad y ama el cuidado de sí mismx y el amor. Quien defiende Ideas antes que a personas y antes que a nuestro entorno, ni ama la vida, ni la libertad, ni el amor.

Viva ese derecho revolucionario a ser libre de vivir en paz, 



We owe no loyalty to the State or to the family, those two sacred institutions of our modern tradition, when they are synonyms of violence and oppression.

There are no principles that are worth following when they are sustained in the suffering of people.

If the State and the family mistreat, judge and imprison us, we are free to walk away, claim and fight for our independence. It is repugnant, hypocritical and sad to defend otherwise. The necrophile spirit of those who could defend that suffering and violence are necessary has to be exposed.

Who loves life, loves freedom and loves caring of the self and love. Who defends Ideas before people and before our environment, neither loves life, nor freedom, nor love.

Viva that revolutionary right to be free to live in peace,







lunes, septiembre 11, 2017

Disertación - procesos

Hace más de tres semanas: encuentro un fragmento de un libro en Twitter que me impresiona. El fragmento habla sobre la violación; sobre cómo, de forma más o menos inconsciente, el miedo y la certeza de que tarde o temprano puede sucedernos, a nosotras, como mujeres, por ser mujeres, existen, están ahí. Esa vulnerabilidad intrínseca.

No retengo el nombre del libro ni la autora.

Hace cuatro días: Facebook me enseña un vídeo de una artista que relata su historia de haber sido forzada en su propia casa; cuenta la relación que hay entre la pobreza y precariedad que la hicieron elegir ese barrio, la inseguridad intencional del edificio donde habitaba con su consiguiente alto índice de criminalidad, permitidos por el dueño de los apartamentos y las autoridades, corruptas, y entre las constructoras, que buscan que les inquilines se acaben mudando, para así poder reconstruír y alquilar a gente de mayor poder adquisitivo: gentrificación, le llaman.

La brutalidad del acto, que no fue agresivo: un chico joven negro, sin muchos estudios ni perspectivas de trabajo o de ser aceptado en la sociedad (cumpliendo cada tic de las estadísticas), entra en su casa obligándola con una pistola a tumbarse en la cama y entonces, inserta su miembro en ella hasta eyacular, mientras ella mira el techo. La casa deja de ser hogar para convertirse en territorio extraño y hostil. El cuerpo deja de ser hogar para convertirse en territorio extraño y hostil.

Decido que uno de mis casos de estudio para mi trabajo final de máster ha de ser esta historia. Jane Leo escribió un libro sobre ese acontecimiento en el que el día a día dejó de serlo. Leo el libro, y un fragmento me suena: es el que había retuiteado semanas atrás.

A medida que sigo buscando más sobre su historia, me doy cuenta de que ese libro ya lo había visto tiempo ha; hace tanto tiempo que esta historia había entrado en mi vida. Verso Books recomienda ciertos libros como los mejores del año y ahí estaba: Rape New York. Me llama la atención cómo estos acontecimientos están relacionados; cómo se conectan finalmente. Esa historia siempre estuvo ahí, delante de mis narices. Fue una cuestión de prestar atención, de venir en el formato preciso.

Pero esto, por supuesto, son tan solo futesas. No es relevante - ese acontecimiento lo es; cómo la vida de una persona puede cambiar en dos horas, cómo alguien inocente - y pobre - paga por la corrupción y avaricia de quienes están al otro lado, sosteniendo el poder. Permitiendo que tales actos ocurran. Banalizando el sufrimiento de les pobres del mundo. Culpables elles, por ser pobres.



More than three weeks ago: I find a fragment of a book on Twitter that strikes me. The passage talks about rape; about how, more or less unconsciously, the fear and the certainty that sooner or later it can happen to us, as women, because we are women, exist, they are there. That intrinsic vulnerability.

I do not retain the name of the book or the author.

Four days ago: Facebook shows me a video of an artist telling her story of having been forced in her own home; the relationship between poverty and precariousness that made her choose that neighborhood, the intentional insecurity of the building where she lived with the resulting high crime rate, allowed by the owner of the apartments and the corrupt authorities, and between the builders, who seek that tenants leave the place, so that they can rebuild it and rent it to people of greater purchasing power: gentrification, they call it.

The brutality of the act, which was not aggressive: a young black boy, without many studies or prospects of work or being accepted in society (fulfilling every tic of the statistics), enters her house forcing her with a gun to lie on the bed and then, he inserts his member into her until he ejaculates, while she looks at the ceiling. The house stops being home to become strange and hostile territory. The body stops being home to become strange and hostile territory.

I decide that one of my case studies for my master's thesis has to be this story. Jane Leo wrote a book about that event where day to day stopped being it. I read the book, and a fragment seems familiar: it's the one I retweeted weeks ago.

As I continue to search more about this story, I realise that I had already seen this book before; it is so long ago that this story had come into my life. Verso Books recommends certain books as the best of the year and there it was: Rape New York. It strikes me as how these events are related; how they finally connect. That story was always there, right in front of me. It was a matter of paying attention, of coming in the precise format.

But these, of course, are just trivialities. They are not relevant - that event is; how a person's life can change in two hours, how someone innocent - and poor - pays for the corruption and greed of those on the other side, holding the power. Allowing such acts to occur. Banalising the suffering of the world's poor. The guilt is on them, for being poor.

sábado, septiembre 09, 2017

Eureka

Siempre estaré fascinada por la mente humana. La incapacidad para producir hasta en el último momento y entonces sucede: una idea llega y, de repente, todo se conecta. Los procesos previos, infructuosos hasta ahora, ven por fin la salida. Es un momento de gloria - el tiempo previo cargando la lentitud de la espera de que este evento sucediese, ve al fin su inversión garantizada. 

Y entonces los pensamientos empiezan a llegar en cascada. Bombardean el espacio antaño espeso y clarifican el agua. Una explosión, un cosmos primigenio creándose cada vez que un cúmulo de ideas logran entenderse y dar paso a algo nuevo. La sensación es increíble. Las ganas de saltar, de reír, besarse, abrazarse. La reflexión posterior por el acontecimiento que acaba de suceder: 'siempre estaré fascinada por la mente humana'.

El sufrimiento previo, la desidia, la inutilidad de la mente por brindar cualquier cosa en la que merezca la pena detenerse, quedan reparados. Si ese era el precio a pagar, valió la pena. 

Es curioso: cada vez que se emprende un proyecto tal, se parte de la esperanza de que el instante esclarecedor llegará en algún momento. Es una cuestión de fe. Ese momento tal vez nunca llegue - a veces, no llega. Sin embargo, lo damos todo a esa fe. 

Pero si llega; qué brillante se ve el mundo, qué belleza espectacular envuelve todo lo que nos rodea.


I will always be fascinated by the human mind. The inability to produce until the last moment and then it happens: an idea comes and suddenly everything connects. The previous processes, unsuccessful until now, finally see the way out. It is a moment of glory - the previous time while we were slowly waiting for this event to happen, finally sees the profit of its investment.

The thoughts arrive in cascade. They bombard the once thick space and clarify the waters. An explosion, a primitive cosmos is created every time a cluster of ideas manage to understand each other and give way to something new. The feeling is incredible. The desire to jump, to laugh, to kiss, to hug. The subsequent reflection on the event that has just happened: 'I will always be fascinated by the human mind.' 

The previous suffering, the indolence, the uselessness of the mind to bring anything that is worth considering, are repaired. If that was the price to pay, it was worth it.

It is curious: every time that such a project is undertaken, one starts from the hope that the enlightening moment will come at some point. Is it a matter of faith. That moment may never come - sometimes, it does not come. However, we give everything to that faith.

But if it arrives; how brilliant the world looks, what spectacular beauty surrounds everything around us.


martes, agosto 08, 2017

Excusatio non petita

Hay varias razones para esta vuelta a la escritura. Una es llamada necesidad. Se trata de una necesidad interna que ha sido acallada debido a una vida diurna, ordenada y comfortable. Tan pronto como se vuelve a vivir de noche, esa necesidad vuelve. [Se vive de noche ahora; a media jornada.] 

La segunda razón es metodológica. En cuanto a este espacio, se pretenden introducir nuevas formas de lenguaje. Por ejemplo, he observado en lo que escribí en el pasado la predominancia de un narrador masculino, como intento de escribir para un público universal. Craso error; o falta de educación feminista. Quiero pensar que en estos años he aprendido algo al respecto y quiero incluir lo aprendido en mi forma de escribir. Quizá la vergüenza propia me haga pasar cierto corrector sobre antiguos textos. Quizá retire algunos. 

El objetivo es, en la medida de lo posible, despojar los textos de aquel lenguaje que discrimina a la Otra, al Otro, solamente por ser la Otra, el Otro. Este proceso formal tiene en cuenta que sin el cambio material, el de los pensamientos, el proceso es en vano. Por eso, a medida que se va cambiando la forma de percibir el mundo, el lenguaje también cambia. 

[En cuanto a la escritura como metodología, volver a escribir aquí me ayuda a poder escribir en otras partes. O eso creo. La vida académica me urge a empezar a escribir pronto.]

Por último, la otra razón que motiva a escribir es la esperanza. Es la esperanza de que el tiempo de silencio ha llegado a su fin; de que esta voz que escribe es una voz nueva, que comprende un poco mejor esas experiencias del pasado que con tanto ahínco, prisa y desmesura se quisieron atrapar. 

O quizá sea que tras un largo período de calma, en el cual la vida, aunque precaria en esencia, ha dejado de serlo en apariencia, se vuelve a las mismas preguntas identitarias de siempre.

Precisamente este período de bienestar ha acallado las letras. La escritura era una vía de escape. El asunto que nos traemos entre manos ahora es que llegada la estabilidad económica, social, de pareja, supuesta la estabilidad política y la de salud, no hay mucho más de lo que huir. 

El asunto, sin embargo, es que estas estabilidades que son ciertas desde determinada perspectiva, resultan ficticias desde otra. Es, quizá, con la vuelta a la escritura, que se pretende descubrir no ya lo falso de lo verdadero, pues se ha dejado de creer en absolutos; sino precisamente se quiere aquél término medio entre ópticas dispares. Quizá así también, de nuevo como método, me sirva de la narración.


There are different reasons to come back to writing. One is called necessity. It is an internal necessity that has been silenced by a diurnal, ordered and comfortable life. As soon as one starts living at night again, that need returns. [I am living at night now; part-time.]

The second reason is methodological. Regarding this space, I am pretending to introduce new forms of language. For example, I observed in my past writings the predominance of a masculine narrator, as an attempt of writing for a universal public. Crass error; or lack of feminist education. I want to think that in these years I have learnt something about this and I want to include what I learnt into my writing. Maybe my shame of myself will make me correct certain old texts. Maybe I will delete some.

The purpose is, as much as possible, to strip away the texts of that language which discriminates the Other just because of being the Other. This formal process takes into account that without the material change, i.e. the change of the thoughts, the process is in vain. Because of this, as one changes the way she perceives the world, the language in which the world is described also changes.

[Regarding writing as methodology, writing here again helps me writing in other places. Or that's what I believe. Academic life is pressing me to start writing soon.]  

Finally, the other reason that motivates me to write is hope. There is hope that the time of silence has passed; that this voice that writes is a new voice, which understands a bit better those past experiences that I wanted to trap with such vigour, rush and lack of moderation.

Or perhaps after a long period of calm, where life, although still precarious in essence, has stopped being precarious in appearance, one comes back to the same old identitarian questions. 

It is precisely this period of wellness that has silenced the words. Writing used to be a way out. The concern in hand is that now that there is economic, social and couple stability, and we are supposing the political and health stability, there is no much more to run away from.

The issue, however, is that these stabilities that are certain from one perspective, they seem fictitious from the other. Maybe, by returning to writing, I try to discover not what is false from what is true, as I have stopped believing in absolute terms; but I want that medium path between disparate outlooks. Maybe this way as well, once more as a method, I can make use of the narrative.