sábado, octubre 14, 2017

De amor, de amores

1.

Se fue el amor.

Es tiempo de cambio.

Es tiempo de volver a quienes son los pilares de nuestro entendimiento del amor. Hay quienes nos enseñaron que el amor es libre; ante todo, libre. El amor es honestidad y es cuidado del/la Otrx. Hace mucho tiempo nos enseñaron a ir más allá de normas, egos y cadenas. Es hora de ir poniéndolo en práctica.

El amor es una palabra amable, un gesto de cariño cuando nos mostramos desnudxs y vulnerables. Es apertura a la intensidad de las emociones, sin contar con que un día la falta de esa persona vaya a provocarnos daño. El amor no es cobarde, no tiene miedo a mostrarse. No usa juegos ni manipulaciones. El amor, ante todo, libera. Ofrece la libertad a la persona amada de ser quien quiere ser.

El amor que se da no es nunca en vano, ni un despropósito, ni una pérdida de tiempo. Dar amor hace bien principalmente a quien lo da, más allá del bien que haga a quien lo recibe.

Hay quienes amamos al amor por la belleza y el calor que el sentimiento nos produce. Se ofrece sin condiciones, en su totalidad. Sin peros. Sin marchas atrás. Sin frenos, sobre todo, sin frenos. El tiempo de la vida es limitado y hemos venido aquí a sentir, a estar vivxs, a recibir todo lo que la vida quiera darnos. No hay tiempo para cinismo, para vivir con miedo, para vivir con frenos. No hay tiempo para no amar con todo el ser, con toda la inocencia, la honestidad, la pasión y con toda la intensidad.



La práctica no es fácil. Nos limitan tantas cosas, el qué dirán, esa sociedad idiota marcando reglas a las personas de cómo comportarse, cómo controlarse, cómo sentir. Nos limitan esas construcciones sociales de los celos, las inseguridades, esas masculinidades tan frágiles y esas feminidades tan posesivas; el orgullo que supuestamente hemos de tener, que tan bien disfrazamos de 'dignidad'; el honor, el Yo soy Especial. Esa línea tan fina que separa la apertura a perdonar del riesgo de ser usadx. Hay tanta suciedad que nos corroe el espíritu.

Querer ser libre en un mundo tal es casi condenarse a la soledad, en un mundo donde la soledad es vista como fracaso; no como elección.



Entonces, decía, volver a los pilares. Recordar las enseñanzas de esxs pocxs que hemos conocido que viven libres. Y aún así, de vez en cuando, cuestionarlxs. No saber muy bien si realmente viven libres o si están usándose. Si es auténtico el sentimiento o si son psicópatas: fina línea entre unxs y otrxs cuando no hay garantía alguna que lo que se dice es lo que se siente y piensa. Al final, todo podría ser una gran mentira. Y nada más.


2.

Les dejamos hablar porque en ellxs creemos; porque seamos psicópatas o no, lo que hay en este lado más acá de la piel es puro y salvaje sentimiento. Nos recuerdan que nuestra experiencia puede mantenernos a flote aún cuando el amor se ha ido porque se ha amado, plenamente. El amor vendrá de vuelta, en distintas formas y dimensiones. Hay que buscar lo que se necesita.

Y tienen razón: se encuentran, más pronto que tarde, seres cándidos quienes se ofrecen a cuidarnos aún en tiempos de penuria. El mundo sigue girando. 



1.

Love has left.

It is time for change.

It is time to return to those who are the pillars of our understanding of love. There are those who taught us that love is freedom; above all, is free. Love is honesty and care of the Other. Long ago we were taught to go beyond rules, egos and chains. It's time to put this into practice.

Love is a kind word, a gesture of affection when we show ourselves naked and vulnerable. It is the openness to the intensity of the emotions, not counting that one day the lack of that person is going to cause us harm. Love is not coward, is not afraid to show itself. It does not use games or manipulations. Love, above all, frees. It offers freedom to the loved one to be who they want to be.

The love that is given is never in vain, nor a nonsense, nor a waste of time. Giving love does well mainly to the one who gives it, beyond the good it brings to the recipient.

There are those of us who love love for the beauty and the warmth that the feeling produces. It is offered without conditions, in its entirety. Uncomplainingly. Without gears back. Without brakes, especially without brakes. The time of life is limited and we have come here to feel, to be alive, to receive everything that life wants to give us. There is no time for cynicism, to live with fear, to live with brakes. There is no time not to love with the whole being, with all the innocence, honesty, passion and with all the intensity.



The practice is not easy. We are limited by so many things, what will they say, that idiot society marking rules to people on how to behave, how to control themselves, how to feel. We are limited by these social constructions of jealousy, insecurities, fragile masculinities and possessive femininities; the pride we are supposed to have, which we so well disguise as 'dignity'; honour, I am Special. That fine line that separates being open to forgiving of the risk of being used. There is so much dirt that erodes our spirit.

To want to be free in such a world is almost to be condemned to solitude, in a world where loneliness is seen as a failure; not as a choice.



Then, we were saying, let's go back to the pillars. Let's remember the teachings of those few who we have known to live freely. And yet, from time to time, we question them. Not knowing very well if they really live free or if they are being used. If the feeling is authentic or if they are psychopaths: that fine line between ones and others when there is no guarantee that what is said is what is felt and thought. In the end, everything could be a big lie. And nothing else.



2. 

We let them talk because we believe in them; because whether we are psychopaths or not, what is on this side of the skin is pure and wild feeling. They remind us that our experience can keep us afloat even when the love is gone because we have loved, fully. Love will come back, in different shapes and dimensions. We need to look for what is needed.


And they are right: there are, sooner rather than later, candid beings who offer to look after us even in times of sorrow. The world keeps spinning.


domingo, octubre 01, 2017

Ni Estado ni familia

No debemos lealtad ni al Estado ni a la familia, esas dos instituciones sagradas de nuestra tradición moderna, cuando éstas son sinónimos de violencia y opresión. 

No hay principios que valgan cuando se sostienen en el sufrimiento de las personas. 

Si el Estado y la familia maltratan, nos juzgan y nos encarcelan, somos libres de alejarnos, clamar y luchar por nuestra independencia. Es repugnante, hipócrita y triste defender lo contrario. El espíritu necrófilo de quienes puedan defender que el sufrimiento y la violencia son necesarios, tiene que ser expuesto. 

Quien ama la vida, ama la libertad y ama el cuidado de sí mismx y el amor. Quien defiende Ideas antes que a personas y antes que a nuestro entorno, ni ama la vida, ni la libertad, ni el amor.

Viva ese derecho revolucionario a ser libre de vivir en paz, 



We owe no loyalty to the State or to the family, those two sacred institutions of our modern tradition, when they are synonyms of violence and oppression.

There are no principles that are worth following when they are sustained in the suffering of people.

If the State and the family mistreat, judge and imprison us, we are free to walk away, claim and fight for our independence. It is repugnant, hypocritical and sad to defend otherwise. The necrophile spirit of those who could defend that suffering and violence are necessary has to be exposed.

Who loves life, loves freedom and loves caring of the self and love. Who defends Ideas before people and before our environment, neither loves life, nor freedom, nor love.

Viva that revolutionary right to be free to live in peace,







lunes, septiembre 11, 2017

Disertación - procesos

Hace más de tres semanas: encuentro un fragmento de un libro en Twitter que me impresiona. El fragmento habla sobre la violación; sobre cómo, de forma más o menos inconsciente, el miedo y la certeza de que tarde o temprano puede sucedernos, a nosotras, como mujeres, por ser mujeres, existen, están ahí. Esa vulnerabilidad intrínseca.

No retengo el nombre del libro ni la autora.

Hace cuatro días: Facebook me enseña un vídeo de una artista que relata su historia de haber sido forzada en su propia casa; cuenta la relación que hay entre la pobreza y precariedad que la hicieron elegir ese barrio, la inseguridad intencional del edificio donde habitaba con su consiguiente alto índice de criminalidad, permitidos por el dueño de los apartamentos y las autoridades, corruptas, y entre las constructoras, que buscan que les inquilines se acaben mudando, para así poder reconstruír y alquilar a gente de mayor poder adquisitivo: gentrificación, le llaman.

La brutalidad del acto, que no fue agresivo: un chico joven negro, sin muchos estudios ni perspectivas de trabajo o de ser aceptado en la sociedad (cumpliendo cada tic de las estadísticas), entra en su casa obligándola con una pistola a tumbarse en la cama y entonces, inserta su miembro en ella hasta eyacular, mientras ella mira el techo. La casa deja de ser hogar para convertirse en territorio extraño y hostil. El cuerpo deja de ser hogar para convertirse en territorio extraño y hostil.

Decido que uno de mis casos de estudio para mi trabajo final de máster ha de ser esta historia. Jane Leo escribió un libro sobre ese acontecimiento en el que el día a día dejó de serlo. Leo el libro, y un fragmento me suena: es el que había retuiteado semanas atrás.

A medida que sigo buscando más sobre su historia, me doy cuenta de que ese libro ya lo había visto tiempo ha; hace tanto tiempo que esta historia había entrado en mi vida. Verso Books recomienda ciertos libros como los mejores del año y ahí estaba: Rape New York. Me llama la atención cómo estos acontecimientos están relacionados; cómo se conectan finalmente. Esa historia siempre estuvo ahí, delante de mis narices. Fue una cuestión de prestar atención, de venir en el formato preciso.

Pero esto, por supuesto, son tan solo futesas. No es relevante - ese acontecimiento lo es; cómo la vida de una persona puede cambiar en dos horas, cómo alguien inocente - y pobre - paga por la corrupción y avaricia de quienes están al otro lado, sosteniendo el poder. Permitiendo que tales actos ocurran. Banalizando el sufrimiento de les pobres del mundo. Culpables elles, por ser pobres.



More than three weeks ago: I find a fragment of a book on Twitter that strikes me. The passage talks about rape; about how, more or less unconsciously, the fear and the certainty that sooner or later it can happen to us, as women, because we are women, exist, they are there. That intrinsic vulnerability.

I do not retain the name of the book or the author.

Four days ago: Facebook shows me a video of an artist telling her story of having been forced in her own home; the relationship between poverty and precariousness that made her choose that neighborhood, the intentional insecurity of the building where she lived with the resulting high crime rate, allowed by the owner of the apartments and the corrupt authorities, and between the builders, who seek that tenants leave the place, so that they can rebuild it and rent it to people of greater purchasing power: gentrification, they call it.

The brutality of the act, which was not aggressive: a young black boy, without many studies or prospects of work or being accepted in society (fulfilling every tic of the statistics), enters her house forcing her with a gun to lie on the bed and then, he inserts his member into her until he ejaculates, while she looks at the ceiling. The house stops being home to become strange and hostile territory. The body stops being home to become strange and hostile territory.

I decide that one of my case studies for my master's thesis has to be this story. Jane Leo wrote a book about that event where day to day stopped being it. I read the book, and a fragment seems familiar: it's the one I retweeted weeks ago.

As I continue to search more about this story, I realise that I had already seen this book before; it is so long ago that this story had come into my life. Verso Books recommends certain books as the best of the year and there it was: Rape New York. It strikes me as how these events are related; how they finally connect. That story was always there, right in front of me. It was a matter of paying attention, of coming in the precise format.

But these, of course, are just trivialities. They are not relevant - that event is; how a person's life can change in two hours, how someone innocent - and poor - pays for the corruption and greed of those on the other side, holding the power. Allowing such acts to occur. Banalising the suffering of the world's poor. The guilt is on them, for being poor.

sábado, septiembre 09, 2017

Eureka

Siempre estaré fascinada por la mente humana. La incapacidad para producir hasta en el último momento y entonces sucede: una idea llega y, de repente, todo se conecta. Los procesos previos, infructuosos hasta ahora, ven por fin la salida. Es un momento de gloria - el tiempo previo cargando la lentitud de la espera de que este evento sucediese, ve al fin su inversión garantizada. 

Y entonces los pensamientos empiezan a llegar en cascada. Bombardean el espacio antaño espeso y clarifican el agua. Una explosión, un cosmos primigenio creándose cada vez que un cúmulo de ideas logran entenderse y dar paso a algo nuevo. La sensación es increíble. Las ganas de saltar, de reír, besarse, abrazarse. La reflexión posterior por el acontecimiento que acaba de suceder: 'siempre estaré fascinada por la mente humana'.

El sufrimiento previo, la desidia, la inutilidad de la mente por brindar cualquier cosa en la que merezca la pena detenerse, quedan reparados. Si ese era el precio a pagar, valió la pena. 

Es curioso: cada vez que se emprende un proyecto tal, se parte de la esperanza de que el instante esclarecedor llegará en algún momento. Es una cuestión de fe. Ese momento tal vez nunca llegue - a veces, no llega. Sin embargo, lo damos todo a esa fe. 

Pero si llega; qué brillante se ve el mundo, qué belleza espectacular envuelve todo lo que nos rodea.


I will always be fascinated by the human mind. The inability to produce until the last moment and then it happens: an idea comes and suddenly everything connects. The previous processes, unsuccessful until now, finally see the way out. It is a moment of glory - the previous time while we were slowly waiting for this event to happen, finally sees the profit of its investment.

The thoughts arrive in cascade. They bombard the once thick space and clarify the waters. An explosion, a primitive cosmos is created every time a cluster of ideas manage to understand each other and give way to something new. The feeling is incredible. The desire to jump, to laugh, to kiss, to hug. The subsequent reflection on the event that has just happened: 'I will always be fascinated by the human mind.' 

The previous suffering, the indolence, the uselessness of the mind to bring anything that is worth considering, are repaired. If that was the price to pay, it was worth it.

It is curious: every time that such a project is undertaken, one starts from the hope that the enlightening moment will come at some point. Is it a matter of faith. That moment may never come - sometimes, it does not come. However, we give everything to that faith.

But if it arrives; how brilliant the world looks, what spectacular beauty surrounds everything around us.


martes, agosto 08, 2017

Excusatio non petita

Hay varias razones para esta vuelta a la escritura. Una es llamada necesidad. Se trata de una necesidad interna que ha sido acallada debido a una vida diurna, ordenada y comfortable. Tan pronto como se vuelve a vivir de noche, esa necesidad vuelve. [Se vive de noche ahora; a media jornada.] 

La segunda razón es metodológica. En cuanto a este espacio, se pretenden introducir nuevas formas de lenguaje. Por ejemplo, he observado en lo que escribí en el pasado la predominancia de un narrador masculino, como intento de escribir para un público universal. Craso error; o falta de educación feminista. Quiero pensar que en estos años he aprendido algo al respecto y quiero incluir lo aprendido en mi forma de escribir. Quizá la vergüenza propia me haga pasar cierto corrector sobre antiguos textos. Quizá retire algunos. 

El objetivo es, en la medida de lo posible, despojar los textos de aquel lenguaje que discrimina a la Otra, al Otro, solamente por ser la Otra, el Otro. Este proceso formal tiene en cuenta que sin el cambio material, el de los pensamientos, el proceso es en vano. Por eso, a medida que se va cambiando la forma de percibir el mundo, el lenguaje también cambia. 

[En cuanto a la escritura como metodología, volver a escribir aquí me ayuda a poder escribir en otras partes. O eso creo. La vida académica me urge a empezar a escribir pronto.]

Por último, la otra razón que motiva a escribir es la esperanza. Es la esperanza de que el tiempo de silencio ha llegado a su fin; de que esta voz que escribe es una voz nueva, que comprende un poco mejor esas experiencias del pasado que con tanto ahínco, prisa y desmesura se quisieron atrapar. 

O quizá sea que tras un largo período de calma, en el cual la vida, aunque precaria en esencia, ha dejado de serlo en apariencia, se vuelve a las mismas preguntas identitarias de siempre.

Precisamente este período de bienestar ha acallado las letras. La escritura era una vía de escape. El asunto que nos traemos entre manos ahora es que llegada la estabilidad económica, social, de pareja, supuesta la estabilidad política y la de salud, no hay mucho más de lo que huir. 

El asunto, sin embargo, es que estas estabilidades que son ciertas desde determinada perspectiva, resultan ficticias desde otra. Es, quizá, con la vuelta a la escritura, que se pretende descubrir no ya lo falso de lo verdadero, pues se ha dejado de creer en absolutos; sino precisamente se quiere aquél término medio entre ópticas dispares. Quizá así también, de nuevo como método, me sirva de la narración.


There are different reasons to come back to writing. One is called necessity. It is an internal necessity that has been silenced by a diurnal, ordered and comfortable life. As soon as one starts living at night again, that need returns. [I am living at night now; part-time.]

The second reason is methodological. Regarding this space, I am pretending to introduce new forms of language. For example, I observed in my past writings the predominance of a masculine narrator, as an attempt of writing for a universal public. Crass error; or lack of feminist education. I want to think that in these years I have learnt something about this and I want to include what I learnt into my writing. Maybe my shame of myself will make me correct certain old texts. Maybe I will delete some.

The purpose is, as much as possible, to strip away the texts of that language which discriminates the Other just because of being the Other. This formal process takes into account that without the material change, i.e. the change of the thoughts, the process is in vain. Because of this, as one changes the way she perceives the world, the language in which the world is described also changes.

[Regarding writing as methodology, writing here again helps me writing in other places. Or that's what I believe. Academic life is pressing me to start writing soon.]  

Finally, the other reason that motivates me to write is hope. There is hope that the time of silence has passed; that this voice that writes is a new voice, which understands a bit better those past experiences that I wanted to trap with such vigour, rush and lack of moderation.

Or perhaps after a long period of calm, where life, although still precarious in essence, has stopped being precarious in appearance, one comes back to the same old identitarian questions. 

It is precisely this period of wellness that has silenced the words. Writing used to be a way out. The concern in hand is that now that there is economic, social and couple stability, and we are supposing the political and health stability, there is no much more to run away from.

The issue, however, is that these stabilities that are certain from one perspective, they seem fictitious from the other. Maybe, by returning to writing, I try to discover not what is false from what is true, as I have stopped believing in absolute terms; but I want that medium path between disparate outlooks. Maybe this way as well, once more as a method, I can make use of the narrative.