lunes, septiembre 11, 2017

Disertación - procesos

Hace más de tres semanas: encuentro un fragmento de un libro en Twitter que me impresiona. El fragmento habla sobre la violación; sobre cómo, de forma más o menos inconsciente, el miedo y la certeza de que tarde o temprano puede sucedernos, a nosotras, como mujeres, por ser mujeres, existen, están ahí. Esa vulnerabilidad intrínseca.

No retengo el nombre del libro ni la autora.

Hace cuatro días: Facebook me enseña un vídeo de una artista que relata su historia de haber sido forzada en su propia casa; cuenta la relación que hay entre la pobreza y precariedad que la hicieron elegir ese barrio, la inseguridad intencional del edificio donde habitaba con su consiguiente alto índice de criminalidad, permitidos por el dueño de los apartamentos y las autoridades, corruptas, y entre las constructoras, que buscan que les inquilines se acaben mudando, para así poder reconstruír y alquilar a gente de mayor poder adquisitivo: gentrificación, le llaman.

La brutalidad del acto, que no fue agresivo: un chico joven negro, sin muchos estudios ni perspectivas de trabajo o de ser aceptado en la sociedad (cumpliendo cada tic de las estadísticas), entra en su casa obligándola con una pistola a tumbarse en la cama y entonces, inserta su miembro en ella hasta eyacular, mientras ella mira el techo. La casa deja de ser hogar para convertirse en territorio extraño y hostil. El cuerpo deja de ser hogar para convertirse en territorio extraño y hostil.

Decido que uno de mis casos de estudio para mi trabajo final de máster ha de ser esta historia. Jane Leo escribió un libro sobre ese acontecimiento en el que el día a día dejó de serlo. Leo el libro, y un fragmento me suena: es el que había retuiteado semanas atrás.

A medida que sigo buscando más sobre su historia, me doy cuenta de que ese libro ya lo había visto tiempo ha; hace tanto tiempo que esta historia había entrado en mi vida. Verso Books recomienda ciertos libros como los mejores del año y ahí estaba: Rape New York. Me llama la atención cómo estos acontecimientos están relacionados; cómo se conectan finalmente. Esa historia siempre estuvo ahí, delante de mis narices. Fue una cuestión de prestar atención, de venir en el formato preciso.

Pero esto, por supuesto, son tan solo futesas. No es relevante - ese acontecimiento lo es; cómo la vida de una persona puede cambiar en dos horas, cómo alguien inocente - y pobre - paga por la corrupción y avaricia de quienes están al otro lado, sosteniendo el poder. Permitiendo que tales actos ocurran. Banalizando el sufrimiento de les pobres del mundo. Culpables elles, por ser pobres.



More than three weeks ago: I find a fragment of a book on Twitter that strikes me. The passage talks about rape; about how, more or less unconsciously, the fear and the certainty that sooner or later it can happen to us, as women, because we are women, exist, they are there. That intrinsic vulnerability.

I do not retain the name of the book or the author.

Four days ago: Facebook shows me a video of an artist telling her story of having been forced in her own home; the relationship between poverty and precariousness that made her choose that neighborhood, the intentional insecurity of the building where she lived with the resulting high crime rate, allowed by the owner of the apartments and the corrupt authorities, and between the builders, who seek that tenants leave the place, so that they can rebuild it and rent it to people of greater purchasing power: gentrification, they call it.

The brutality of the act, which was not aggressive: a young black boy, without many studies or prospects of work or being accepted in society (fulfilling every tic of the statistics), enters her house forcing her with a gun to lie on the bed and then, he inserts his member into her until he ejaculates, while she looks at the ceiling. The house stops being home to become strange and hostile territory. The body stops being home to become strange and hostile territory.

I decide that one of my case studies for my master's thesis has to be this story. Jane Leo wrote a book about that event where day to day stopped being it. I read the book, and a fragment seems familiar: it's the one I retweeted weeks ago.

As I continue to search more about this story, I realise that I had already seen this book before; it is so long ago that this story had come into my life. Verso Books recommends certain books as the best of the year and there it was: Rape New York. It strikes me as how these events are related; how they finally connect. That story was always there, right in front of me. It was a matter of paying attention, of coming in the precise format.

But these, of course, are just trivialities. They are not relevant - that event is; how a person's life can change in two hours, how someone innocent - and poor - pays for the corruption and greed of those on the other side, holding the power. Allowing such acts to occur. Banalising the suffering of the world's poor. The guilt is on them, for being poor.

sábado, septiembre 09, 2017

Eureka

Siempre estaré fascinada por la mente humana. La incapacidad para producir hasta en el último momento y entonces sucede: una idea llega y, de repente, todo se conecta. Los procesos previos, infructuosos hasta ahora, ven por fin la salida. Es un momento de gloria - el tiempo previo cargando la lentitud de la espera de que este evento sucediese, ve al fin su inversión garantizada. 

Y entonces los pensamientos empiezan a llegar en cascada. Bombardean el espacio antaño espeso y clarifican el agua. Una explosión, un cosmos primigenio creándose cada vez que un cúmulo de ideas logran entenderse y dar paso a algo nuevo. La sensación es increíble. Las ganas de saltar, de reír, besarse, abrazarse. La reflexión posterior por el acontecimiento que acaba de suceder: 'siempre estaré fascinada por la mente humana'.

El sufrimiento previo, la desidia, la inutilidad de la mente por brindar cualquier cosa en la que merezca la pena detenerse, quedan reparados. Si ese era el precio a pagar, valió la pena. 

Es curioso: cada vez que se emprende un proyecto tal, se parte de la esperanza de que el instante esclarecedor llegará en algún momento. Es una cuestión de fe. Ese momento tal vez nunca llegue - a veces, no llega. Sin embargo, lo damos todo a esa fe. 

Pero si llega; qué brillante se ve el mundo, qué belleza espectacular envuelve todo lo que nos rodea.


I will always be fascinated by the human mind. The inability to produce until the last moment and then it happens: an idea comes and suddenly everything connects. The previous processes, unsuccessful until now, finally see the way out. It is a moment of glory - the previous time while we were slowly waiting for this event to happen, finally sees the profit of its investment.

The thoughts arrive in cascade. They bombard the once thick space and clarify the waters. An explosion, a primitive cosmos is created every time a cluster of ideas manage to understand each other and give way to something new. The feeling is incredible. The desire to jump, to laugh, to kiss, to hug. The subsequent reflection on the event that has just happened: 'I will always be fascinated by the human mind.' 

The previous suffering, the indolence, the uselessness of the mind to bring anything that is worth considering, are repaired. If that was the price to pay, it was worth it.

It is curious: every time that such a project is undertaken, one starts from the hope that the enlightening moment will come at some point. Is it a matter of faith. That moment may never come - sometimes, it does not come. However, we give everything to that faith.

But if it arrives; how brilliant the world looks, what spectacular beauty surrounds everything around us.